13 de octubre de 2013

Comunicado del F.S.S.I. (Frente de Socorro Simbólico Internacional) // ¡ACABEMOS CON LA FUNDACIÓN JUAN MARCH!

Artis est pulcra larva
operiebatis faciem potestatis
El arte es una hermosa máscara 
que cubre el rostro putrefacto del poder

Hasta ahora la gestión por parte de la burguesía y el fascismo del patrimonio cultural era una cosa dada, natural. Es nuestra intención poner fin a esta situación. 

Corría el año 1955 en la España Nacional Católica, cuando con el propósito de contribuir al conocimiento y solución de problemas que afectan al futuro de la humanidad el tratante de cerdos, contrabandista, conspirador y golpista Juan March Ordinas instaura en Madrid la fundación que lleva su nombre.

Desde entonces hasta hoy esta casa de lenocinio, titular del Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca, ha hecho lo imposible por lavar la imagen del infecto personaje. Imponiendo el poder del dinero ha adquirido importantes obras de autores adorados por el gusto burgués como Miquel Barceló, Eduardo Chillida o Salvador Dalí, realizado infinidad de muestras en sus salas (entre otras de las vanguardia revolucionaria), corrompido mentes en innumerables conferencias y seminarios e incluso se ha atrevido a extender la perfidia al ámbito de las ciencias con la creación en 1986 del instituto Juan March de Estudios e Investigaciones.

Ahora que se acerca otro funesto 12 de octubre, es tiempo de recordar quién fue Juan March Ordinas y escupir en el rostro de Juan March Delgado, su nieto, presidente actual de la fundación y también de la financiera ALBA (accionista de la constructora ACS). Es tiempo de no olvidar el origen sangriento de los actuales dueños de España, tiempo de arrasar con instituciones culturales herederas del Franquismo y enemigas de toda cultura.


Denunciamos que:

Juan March Ordinas fue un tratante de cerdos mallorquín enriquecido gracias al contrabando de tabaco. Llegada la I Guerra Mundial aumentó aún más su fortuna dando suministros a los submarinos austriacos. En 1926 fundó la Banca March para financiar sus empresas. Durante los enfrentamientos entre España y Marruecos vendió armas al líder rifeño Abd el-Krim. Al llegar la República pisó la cárcel, fugándose en 1933 tras sobornar al oficial de guardia Eugenio Vargas, quién durante el régimen de Franco ocupará altos cargos de Instituciones Penitenciarias. Pero sobre todo Juan March Ordinas pagó el alquiler del Dragon Rapide, avión que trajo a Franco desde Canarias hasta Marruecos, al tiempo que ponía su fortuna y contactos al servicio de la causa fascista.

Por ello el Frente de Socorro Simbólico Internacional F.S.S.I. exige la expropiación de la Fundación Juan March y de todo su patrimonio para dedicar estos recursos al combate contra los herederos del franquismo y a la reposición del honor de sus víctimas.



¡Aplastemos la Fundación Juan March!

¡Por la superación del arte!

¡Por la capacidad de pensar una sociedad sin clases!

¡Abajo el arte burgués y sus instituciones!




1 comentario:

  1. El espeso, caro y pernicioso maquillaje de la oligarquía fascista.

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