5 de febrero de 2013

La 'cosa suya', contra los Rinconetes y Cortadillos / Luís Hornillo

Hay un argumentario político de quienes nos gobiernan, que para cargarse de “razones” para aplicar sus recortes, acusan a los ciudadanos más desfavorecidos de que son todos unos pícaros. Ejemplos en la Sanidad: se nos viene a decir que las personas están muy enganchadas a determinados medicamentos y que los quieren todos gratis; que tienen una especie de vicio en ir al médico a las consultas de urgencias; y lo más cabrón y escandaloso y que además te lo dicen riñéndote: “Lo que tienen que hacer es no ponerse enfermos”. Serán hijos de la Hidra. Como si en este país, ellos y los anteriores gobernantes, hubiesen promocionado la medicina preventiva y las terapias alternativas para consumir menos .

La ristra del argumentario político-cabrón, sería casi interminable; así que, para no cabrearnos mucho, seré sintético y solo haré breves comentarios sobre algunas “perlas” que nos transmiten estos fármacos de la “Cosa Suya”.

Sobre la Educación. En este ámbito, los recortes los ha sentido el profesorado en el salario y las pagas, en la acumulación de más horas de trabajo, con más alumnos en las clases, lo que entorpece una buena práxis pedagógica, que empeora la calidad de la educación de nuestros hijos. Según los de la “Cosa Suya” es que los profesores son muy pícaros porque antes de los recortes, trabajaban poco, y que las nuevas tareas que se les asignan (lo mismo dicen de los profesionales de la Sanidad) les da tiempo a realizarlas. Y esto solo es un ejemplo, pues la pretensión de los de “la Cosa Suya” es acabar con la enseñanza pública; que esta sea solo privada. Es decir, negocio a su estilo. (Vamos a formar licenciados gilipollas que amen el engranaje de este sistema explotador.) Y luego hablan de que los otros que nos gobernaron sacaban leyes educativas para difundir ideas izquierdistas, cuando los de la “Cosa Suya” quieren que tengamos uniformidad de pensamiento y amemos la obra de monseñor Escrivá de Balaguer.

Pero lo más sangrante, que además, según ellos, es en lo único que tenemos que creer, el dios Económicus, es que hay que acabar con la economía sumergida. Sí, claro. De los “Rinconetes y Cortadillos”. Que entre otros, de los que padecemos este invento de crisis, son los que ocupan pisos vacíos, los amenazados de desahucio, o los que están atrapados en hipotecas que son como cadenas perpetuas... porque quieren disfrutar, los muy pícaros, del derecho universal de tener una vivienda digna. Es que quieren vivir gratis, dicen los de la “Cosa Suya”.

Y qué decir de los recortes de otros derechos de la ciudadanía, conquistado muchos de ellos a sangre, fuego y cárcel, y que los que estamos en la cincuentena de años, jamás íbamos a suponer que ningún gobierno de la llamada transición y de esta Monarquía Constitucional de mojones- como decía el compañero Cabeza recientemente fallecido- que también pertenece a la “Cosa Suya”, se iban a arrancar de un plomazo, en aras de su prostituta prima y del déficit de su inteligencia económica.


Rinconete y Cortadillo, de Antonio Muñoz Degrain
Y son éstas y otras putadas las que me hace recordar la simpática novelita de Cervantes, que retrata un tiempo que puede asimilarse con lo que está pasando ahora. En aquellas fechas la España de los Austrias era aun un imperio; sin embargo la población más humilde pasaba hambre, y las visicitudes y andanzas que narra el Manco de Lepanto de los principales protagonistas, se refieren a tener que buscarse la vida para sobrevivir.

Si hoy existe cierto monipodio en las capas sociales más desfavorecidas, es en gran medida por la crisis que padecemos. ¿O acaso pretenden que las personas que tienen dificultades, se mueran de inanición en un rincón comidos por las moscas? Así que creo que estas prácticas “picarescas”, de la llamada economía sumergida, están hoy éticamente justificadas, si son para cubrir necesidades básicas cotidianas.

Pero es una desfachatez que los gobernantes incidan en que es ésta la economía sumergida que hay que combatir, cuando el paro le afecta a casi 6 millones de personas. Entonces, lo de la “Cosa Suya” cómo hay que llamarlo. Modernamente, Barcenalandia, tradicionalmente, Mafia. (El concepto Mafia surgió allá por el siglo XV, siendo uno de sus mayores exponentes, el Papa Alejandro Borgia y toda su camada.)

Así que, queridos “pícaros”, estamos obligado por nuestra supervivencia, a responderles a los de la “Cosa Suya”. Colectivamente, porque los problemas-mamonadas que nos da esta gentuza, nos afecta a la inmensa mayoría de la sociedad; para ello lo mejor es demostrar unidad y cohesión social. Y en lo personal, declararse Objetor de Conciencia y romper engranajes de este sistema. “Hay que vivir en inteligencia con el sistema y en revuelta contra sus consecuencias.” Jean Baudrillard, filósofo posmoderno. O dicho cervantinamente: “A Dios rogando y con el mazo dando.”

Salud.

Luís Hornillo Pulido / Colaboración

2 comentarios:

  1. "...Y luego hablan de que los otros que nos gobernaron sacaban leyes educativas para difundir ideas izquierdistas, cuando los de la “Cosa Suya” quieren que tengamos uniformidad de pensamiento y amemos la obra de monseñor Escrivá de Balaguer".
    No sé a qué viene esto del fundador del Opus, de verdad que no lo entiendo, ¡explícamelo, por favor! ¿Tal vez es que yo ignore algunas manifestaciones de alguien…? No sé.
    Me da la impresión que siempre queda muy bien entre y para los “progres", citar criticando a la Iglesia y a autores que se mueven o movieron en, con, desde y por ella. Está de moda el anticlericalismo como el salir del armario y ocupar el escenario. Siempre a Dios y a todo lo que huela a Dios, criticando y por supuesto, ¡no faltaría más! y con el mazo dando.
    Es la humilde, sincera opinión, de un servidor que además es amigo de Luis Hornillo Pulido desde que éramos adolescentes y al que sigue amando en el amor de Cristo Jesús y admira por su cada vez mejor pluma —entiéndase, escribiendo—.
    En cuanto a la figura de Alejandro VI, no se puede negar, ha sido una de las figuras más discutidas de toda la historia de los papas. El que incurriera en diversas faltas morales o lo que caracterizó la actividad política de Alejandro VI y le valió su mala fama en las páginas de la historia: su nepotismo y antes y después de su elección pontificia todas sus barbaridades. Pero está bien recordar y por ello saber que la Iglesia reconoce sus errores y que ha pedido perdón por ellos. León XIII en su carta del 8 de septiembre de 1889 a los Cardenales De Luca, Pitra y Hergenroether acerca del estudio de la historia de la Iglesia dice: "El historiador de la Iglesia no tiene la facultad de disimular ninguna de las pruebas que la Iglesia ha debido soportar a causa de los pecados de sus hijos, y aún a veces de sus propios ministros". Hace mucho tiempo León Magno (440-461) declaró en su tercera homilía de Navidad que "la dignidad de Pedro no sufre merma ni siquiera en algún sucesor indigno" La misma indignación que causa siempre la vida licenciosa de algún gran clérigo (expresado de forma noble por Pío II en la carta ya mencionada al Cardenal Rodrigo Borgia) es en sí misma un tributo al elevado ideal que la Iglesia ha presentado por tanto tiempo y con tanta magnitud al mundo a través de tantos santos ejemplos, y ha sido la causa, consecuentemente, de que en tiempos recientes se exija tanto a los sacerdotes. "A estos últimos no se les perdona nada", dice De Maistre en su gran obra "Du Pape", "porque todo se espera de ellos, y los vicios que son soslayados en Luis XIV se convierten en algo ofensivo y escandaloso en un Alejandro VI" (II, c. xiv). Juan Pablo II pidió perdón por los “pecados de los hijos de la Iglesia”, entonando un "mea culpa" por errores como la persecución a los hebreos, la Inquisición y la esclavitud. Y muy recientemente, el actual Sumo Pontífice pidió perdón, por los abusos sexuales contra menores cometidos por sacerdotes.

    ResponderEliminar
  2. Anónimo8/2/13 17:19

    Respuesta muy rápida,
    Wert, ministro de educación y propaganda, sólo ha negociado la reforma de la ley de Educación con las asociaciones de padres religiosas y con la Iglesia, saltándose a todas las AMPAS del país.

    La iglesia puede decir "misa" pero sigue teniendo cuentas escondidas en Suiza y muchos dictadores y criminales enterrados con palio. Quepio de Llano en la basílica de la Macarena.

    Ahora un poquito de silicio y a seguir adorando marionetas.

    ResponderEliminar