22 de mayo de 2012

España a las puertas del corralito

Hernán Narbona | La agencia de calificación Moody's ha anunciado una rebaja de entre uno y tres escalones la calificación que otorga a 16 grandes bancos españoles, incluido el grupo Santander y el BBVA por el "deterioro de sus activos y la falta de solvencia". En toda crisis financiera que he vivido, siempre ha habido algún Ministro que jura que no habrá devaluación o no habrá recesión. 


Siempre en las crisis las medidas articuladas por los gobiernos han favorecido a quienes las provocaron, es decir se han cursado subsidios increíbles del Estado a la banca, para restablecer el sistema financiero. A España hoy le pena el corralito de la Argentina, 2001.

Según datos del Índice de Riesgo 2012 elaborado por la multinacional sueca Intrum Justitia, el 80% de las empresas en España tiene problemas de liquidez derivados de los retrasos en los pagos; esto sitúa España en tercera posición del ranking tras Grecia y Portugal y supone un incremento del 4% en los últimos 12 meses. Por primera vez, las empresas españolas encabezan el ranking con el plazo medio de pago más largo: 97 días. El 54% de las empresas españolas no confía en la capacidad de los bancos como apoyo y esta cifra aumenta hasta el 90% en relación con el gobierno.

¿Cuáles son los vectores que van marcando una crisis recesiva?  Ya el año 2011 España marcaba un índice de riesgo de 168, nivel que marcaba que “era necesario intervenir para bajar el nivel de riesgo”. El peldaño siguiente, sobre 170 puntos marca que “es urgente intervenir para bajar el nivel de riesgo”. Cuando el índice se acerca a 200 o lo supera “Es urgente implementar de inmediato medidas correctivas  para disminuir el nivel de riesgo”. Hoy España ha superado los 170 puntos de riesgo.
En este mismo orden de ideas, la agencia de calificación Moody's ha anunciado una rebaja de entre uno y tres escalones la calificación que otorga a 16 grandes bancos españoles, incluido el grupo Santander y el BBVA por el "deterioro de sus activos y la falta de solvencia". La agencia menciona en concreto la recaída en la recesión de la economía española, la actual crisis del mercado inmobiliario y el "persistente" alto nivel de desempleo, así como los problemas de acceso a crédito que dificultan al Gobierno respaldar a la banca.

Moody's enmarcó también la rebaja de hoy en el contexto de la actual crisis que golpea a la zona euro y que, según dijo, contribuye al "persistente temor" entre los inversores sobre su impacto en la banca española y su deuda soberana. Los otros bancos afectados son Banesto, Unicaja, Caixa Bank, Caja Rural de Navarra, Popular, Banco Sabadell, Banco Cooperativo Español, Bankinter, Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), Caja Rural de Granada, Liberbank, Cajamar Caja Rural y Lico Leasing. La agencia reconoce "algunas tendencias positivas" que han limitado "la extensión y el alcance" de la rebaja anunciada, como una mejora en la capacidad de absorción del riesgo de los bancos y el apoyo del Banco Central Europeo (BCE) con liquidez.

La banca española en crisis puede provocar coletazos en la posición financiera de sus filiales. La Superintendencia de Bancos de Chile quizás deba pedir un aumento de encaje a los dos Bancos con fuerte presencia nacional, el Santander y el BBVA.   El índice de morosidad en los balances bancarios, la valuación de las garantías recibidas, especialmente las inmobiliarias, que cayeron violentamente demostrando que se había producido una sobrevaloración de las mismas, lo cual está en el origen de la crisis, pues la irresponsabilidad especulativa de la banca al colocar sus créditos hoy le pasa la cuenta; Una vez que revienta la burbuja, la deuda incobrable deja a los bancos sin liquidez. Las corridas bancarias que evidencian el pánico de los ahorristas son la gota final que rebalsa el vaso, el dinero es apátrida y volátil, hoy los inversionistas buscan refugio en el oro o en economías más sólidas como la de Alemania.

En la estrategia de rescate de la banca, que se pretende hacer con recursos públicos, se estaría procediendo de la misma forma como se hizo en Chile para salir de la crisis de 1982.
Si se compara ambas situaciones hay que destacar que en Chile esa crisis detonó las protestas sociales y puso en jaque a la dictadura, que debió abrir compromisos de retorno a la democracia. En el caso actual de España el trasfondo político está también marcado por la indignación transversal, que rechaza al PSOE que mantuvo relaciones impropias con la banca, pero también las políticas restrictivas que ha aplicado el gobierno de Rajoy. En el fondo, cualquiera sea el gobierno, España está literalmente en un zapato chino, ya que su boom económico se derivó de los subsidios con que la apoyó la Unión Europea debiendo enfrentar un sinceramiento violento que la lleva de nuevo a la realidad de un país en vías de desarrollo, que debe afrontar la emergencia del paro y el empobrecimiento objetivo de su población.

Hoy el ciudadano español deberá volver a ocupar oficios para los que había incorporado a los inmigrantes. Hoy esos inmigrantes y los propios españoles deben buscar urgente otros lugares donde buscar trabajo. Es la recesión que está ocurriendo, por más que la nieguen los voceros de turno, a los que nadie en definitiva cree nada.


En toda crisis ha habido algún Ministro que jura que no habrá devaluación o no habrá recesión.

Se lo escuché  una semana antes, a fines de mayo de 1975 al Ministro de Economía de Isabel Perón, Celestino Rodrigo. Días después, el 4 de junio de 1975, el mismo Celestino dispuso un brutal ajuste que duplicó los precios y provocó una aguda crisis que se recuerda como el Rodrigazo. En 1982, en el Chile de Pinochet , la crisis también tuvo su origen en la corrupción, las empresas de papel y el descontrol. Allí también juraron con los ojos en blanco que no habría devolución ni subirían las tasas de interés. Los cercanos al dictador corrieron a comprar dólares para aprovechar el descalabro. En esa crisis la cesantía reconocida en Chile llegó a un 30%.

Para el corralito de Argentina 2001, en el gobierno de Fernando de La Rúa, nuevamente hubo anuncios de normalidad hasta que se restringió el giro de ahorros y todo tipo de depósitos a plazo, con una congelación de las cuentas de cientos de miles de ahorristas que vivieron así la expropiación de sus ahorros. Si se revisa todas las crisis financieras de los últimos 25 años, siempre ha habido fenómenos de corrupción en su origen y siempre los perjudicados han sido los pequeños ahorristas que soportan el sistema.


Siempre en las crisis la medidas articuladas por los gobiernos han favorecido a quienes las provocaron, es decir se han cursado subsidios increíbles del Estado a la banca, para restablecer el sistema financiero. En el caso chileno la cifra que se traslado a la banca como deuda subordinada alcanzó los 5 mil millones de dólares, que equivalía a más del total anual de las exportaciones chilenas de esa época. El mecanismo, en términos simples, fue la compra de la cartera vencida y fallida por el Banco Central, con lo cual la banca podía volver a balances azules y la recompra de esa deuda se dejó increíblemente sin plazo. Los bancos quebrados volvieron a emitir acciones y títulos que fueron comprados primeramente por el Estado. Recién unos 12 años después el Banco Central aplicó a esa deuda 50 años plazo. La legitimidad de ese subsidio a la banca tuvo como parangón el hecho imborrable por su injusticia: que a los jubilados se les cortara en un 10% sus pensiones, en aras de la “recuperación”.

En resumen, la economía se basa en las percepciones de la población y, en el caso de España, los hechos hablan por sí mismos. Si no se suelta válvulas de crédito para que siga fluyendo el comercio y la actividad productiva, España va a una debacle social y política. El corralito se intuye, se siente, a la luz de los acontecimientos, por más que se le desmienta en todos los titulares.



22/05/2012 · Hernán Narbona Véliz · NOTON

2 comentarios:

  1. El subsidio del gobierno de España se orienta, al igual que en el caso chileno, a los bancos en falencia, en vez de convertirse en apoyos de créditos blandos para que la economía real pueda reactivarse, producir y generar empleo. Esa ayuda para recapitalizar la banca es una distorsión que se explica políticamente por la colusión de intereses que existe entre los políticos y el sistema financiero especulativo internacional.

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  2. El director financiero de Bancaja tiene derecho a 13,8 millones de pensión

    C. Segovia | M. Recuero | Madrid

    304

    El ex presidente de Bankia, Rodrigo Rato, ganó 2,4 millones, y el ex vicepresidente, José Luis Olivas, 1,7 millones.

    BFA, 41.785 millones 'tóxicos'
    Deloitte advirtió a Bankia
    La matriz perdió 3.318 millones
    Bruselas no tiene aún el plan
    Activos tóxicos de 41.785 millones.


    Sin comentarios.

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