24 de marzo de 2012

La 'No Violencia Activa' y los movimientos sociales

Se ha generado un hito para los movimientos sociales. Iván Fuentes, vocero del movimiento social de Aysén, con la consigna “Tu Problema es Mi Problema”, viajó a la Moneda para entrevistarse con el Vicepresidente de la República. 

En estas conversaciones cara a cara, los dirigentes sociales lograron sacar el problema de la escalada violentista y alcanzar un Acuerdo, con el retiro de las Fuerzas Espaciales de Carabineros, retiro de querellas por la Ley de Seguridad Interior del Estado y la subsecuente continuación de las mesas de trabajo con las autoridades de Gobierno. Importantes lecciones para el movimiento social de todo el país. La No violencia Activa sería la estrategia a seguir.

El talón de Aquiles de las manifestaciones sociales ha sido la distorsión que han provocado grupos violentistas minoritarios, que se infiltran y ocupan espacios en las marchas solamente para provocar los enfrentamientos, saquear y destruir. Sobre el origen de esa violencia se cruzan hipótesis. Algunos argumentan que es consecuencia de la marginación, que el anarquismo tiene esa expresión a partir de la marginación que sufren sectores populares. 

También se atribuye a infiltración de agentes encubiertos del Estado que causarían las acciones de violencia para manchar con ella actos ciudadanos pacíficos, generando una actitud de temor y de rechazo en la opinión pública que afecta las movilizaciones centrando el foco de atención en los desmanes antes que en los planteamientos.

Se sostiene complementariamente que los vándalos serían piquetes rentados por delincuentes mayores, como el narcotráfico, a quienes sirve distraer a la policía hacia estos conflictos restándolos del trabajo de protección de los barrios. Los adictos angustiados son soldados de las mafias y materia dispuesta para actuar al margen de la ley, sobre todo si los escenarios favorecen una suerte de impunidad. Dentro de la especulación sobre la violencia, se intuyen nexos entre las diversas versiones señaladas, con zonas grises en donde la manipulación ideológica y material, prefabrica situaciones de violencia y por ende la dirigencia social debe tener enorme cuidado de que una concentración o marcha sea vigilada por los propios convocantes, para prevenir a tiempo el inicio de enfrentamientos.

El impacto noticioso de los hechos de violencia causa daño a la imagen del país ya que se pierde la percepción de un país relativamente estable y tranquilo. El impacto mediático de la violencia es de terrorismo psicosocial y una forma de distorsionar las demandas sociales, ubicándolos en una dialéctica de guerra antes que una dinámica de conciliación que lleve a la búsqueda de soluciones.

La violencia es lo que se difunde en los medios internacionales, a partir de la escalada se pierden los espacios de negociación y con ello hay quienes buscan sacar dividendos particulares, sacar las castañas con la mano del gato, con lo que los movimientos sociales son tironeados por intereses que buscan cada cual sus propias ventajas del caos.

La No Violencia Activa es una estrategia de protesta ciudadana que se originó en el movimiento de independencia del imperio británico, que impulsara Gandhi en la India. Es la conducción de las demandas de la comunidad con presiones que obliguen a establecer mesas de negociación y de solución a dichos requerimientos. En el caso histórico de Gandhi lo que se buscaba era lograr la independencia, con un cambio político, social y cultural revolucionario sin necesidad del empleo de la violencia. Por el contrario, evitar la violencia del imperio era lo sustantivo, hostigando con acciones no violentas en sí mismas, pero de alta presión política.

Posicionar el problema en la agenda nacional e internacional, obligando al Gobierno a reconocer el estado de necesidad y a establecer los canales para la negociación, es lo que se busca. Eventualmente, lograr que se recurra a los buenos oficios de personeros de influencia moral o, como mínimo, fijar las mesas de trabajo para explorar un acuerdo de solución viable para ambas partes.

Para la No Violencia Activa debe elevarse el grado de organización social de los actores que plantean sus demandas, de modo que haya disciplina interna, luego de alcanzar los comunes denominadores que delimiten la acción asociativa. Esto significa salir del asambleísmo para lograr la acción federativa, que le de consistencia a los planteamientos comunes, que a su vez recogen lo prioritario de cada integrante. Esta etapa de preparación de los grupos sociales para la estrategia de No Violencia Activa es relevante para alcanzar los objetivos de un movimiento. El liderazgo social, apoyado por la experiencia de los equipos de apoyo, debe sintetizar las demandas con racionalidad, con proyectos de solución, con los que puede alcanzar un nivel de interlocución que haga imposible no ser escuchado por los niveles políticos.

La agitación social es un elemento propio de la estrategia de No Violencia Activa. Y es aquí donde los movimientos sociales deben echar mano a la creatividad. El 2011 vivimos los sitting, las besatones, las performance de los zombis, la histórica marcha de los paraguas, los desnudos de protesta. Así, con el uso intensivo de las redes sociales, se mantuvo viva la movilización por 6 meses, pero poco a poco la violencia fue ganando el foco noticioso, en perjuicio de la negociación. Cuando se había establecido una mesa, los dirigentes cometieron el error de levantarse abruptamente, ya que carecían de la preparación negociadora, habían mezclado en el petitorio cuestiones ideológicas que significaban tumbar el sistema y refundar la república, con los temas de calidad de la educación, la evaluación docente, el financiamiento o gratuidad de la educación.

En la No Violencia Activa uno de los resortes más temidos por el sistema de las grandes corporaciones y el retail es el boicot de usuarios y consumidores en repudio de abusos de corporaciones o agentes económicos que violentan y destruyen la libre concurrencia a los mercados. Los casos de las farmacias coludidas, el de La Polar y sus delitos financieros y abusos con sus clientes, son ejemplos de cómo la comunidad articula a través de las redes sociales una acción de rechazo, logrando resultados. Sin embargo, hay mucho terreno por ganar y explorar en términos de soberanía de los consumidores, exigiendo que las Leyes sobre Probidad y Transparencia se apliquen en aras del bien común. En todos los frentes, en el análisis de cada política pública, la estrategia ciudadana de No Violencia Activa podría lograr articulaciones del tejido social que podrían ir corrigiendo el sistema. El SERNAC Financiero y la nueva Ley DICOM son ejemplos de cómo la movilización ciudadana ha podido forzar o apurar la toma de medidas que eliminen situaciones de abuso a las personas. Dejar de consumir bebidas gaseosas o alcohólicas o alimentos dañinos para la salud, con componentes cancerígenos por ejemplo, sería una forma de no violencia activa que tendría alto impacto, porque golpearía allí donde más duele a los intereses económicos.

Queda un eslabón de la estrategia de no violencia activa que es la ocupación social de los espacios políticos. Es quizás la piedra del tope de los movimientos sociales, lograr que la representatividad de las autoridades de gobierno y parlamentarios refleje las sensibilidades sociales reales. Lograr que se desconcentre el poder a nivel territorial, implantar los plebiscitos para las decisiones comunales o regionales, como podría ser la aprobación o denegación de radicación de determinadas actividades productivas, daría un empoderamiento efectivo a la civilidad, logrando que desde la base se vaya colocando límites al centralismo y al oscurantismo que ha conllevado. Exigir la rendición de cuentas, lograr que los Intendentes y gobernadores puedan llegar a ser de elección directa, vale decir llegar a cierto grado de federalización del sistema político, son expectativas que pueden llevar a un mejor país, con menos distorsiones e inequidades.

Ocupar los espacios políticos exigiría lograr nuevos candidatos, nuevos líderes que representen a las mayorías vociferantes del país, a las grandes mayorías que buscan en paz construir una alternativa de vida más humana y menos violenta. La violencia sólo conviene al que maneja el statu quo. La estrategia de no violencia activa es una forma de vivir en compromiso ciudadano, asumiendo el deber colectivo de ir construyendo gradualmente una mayor justicia social.

24/03/2012 · Periodismo Independiente, Hernán Narbona Véliz · NOTON Chile

1 comentario:

  1. Son Fuerzas Especiales de Carabineros, un duende puso la nota irónica al llamarlas "espaciales" sic.

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