20 de enero de 2012

A propósito de Megaupload


A propósito de Megaupload, quiero expresar mi descontento en tanto su cierre y la incriminación de sus responsables supone un precedente exportable desde la administración norteamericana hacia el resto del globo y un síntoma de la facilidad de acceso de las multinacionales de la industria cultural a los mecanismos de dominación. Sin embargo, su desaparición, quizá, no sea del todo mala.

[actualización] y [actualización 2 al final del texto]

Megaupload y otros servicios de almacenamiento de archivos son ejemplos de negocio oportunista cuyo fundamento, digamos, el entorno que ha hecho posible su proliferación masiva, tiene sus raíces en la profunda dislocación existente entre las formas de regulación social que mantenemos vigentes desde tiempos fordistas y una realidad constituida por elementos ajenos a ese paradigma.

Cuando digo "formas de regulación" no sólo estoy hablando de leyes y aparato coercitivo, también me refiero a una subjetividad forjada durante siglos en la dinámica del intercambio de bienes tangibles, lo que incluye un sistema de valores, un concepto de la propiedad y una capacidad de planificación de los modelos de negocio coherente con los presupuestos de la escasez que tantas veces hemos discutido. Es necesario, entonces, reconocer que la crisis mencionada no se impone exclusivamente desde ciertas estructuras sociales o grupos de presión sino que reside, también, en cada uno de nosotros. Cada día encuentro casos de personas que, aún estando conformes con las nuevas directrices morales acerca de la cooperación y la distribución de conocimiento, son incapaces de aprehender el modelo económico-cultural operativo en la actualidad.

Las mencionadas regulaciones que produce la crisis son también responsables de la proliferación de este modelo de intercambio que se hace posible sólo con la institución de un negocio que se podría calificar de oportunista, en tanto instrumentaliza la necesidad de cientos de miles de personas desorientadas, la producción de obra que es objeto de leyes de copyright restrictivo y la incapacidad colectiva de legitimar un sistema de intercambio entre pares honesto y saludable.

En otras palabras, la proliferación de sistemas de almacenamiento como Megaupload va en detrimento de la consolidación de redes de intercambio entre pares (P2P) como Emule cuya dinámica se inscribe de forma saludable y sensata en las nuevas formas de relación que una economía basada en la producción de intangibles reclama.

Confío en que esta tentativa para la desactivación de sistemas de almacenamiento desemboque, en breve, en una sofisticación de la sociedad de intercambio. Lo mejor y más importante, sin embargo, residirá en el cambio profundo del modelo de relación que se instalará en nuestros sistemas cognitivos ya que Megaupload operaba fuertemente en el anterior paradigma como una barrera que impedía dar un sentido adecuado a la propia experiencia inscrita en el contexto socioeconómico actual. El modelo Megaupload, aún haciendo posible el intercambio, está fundamentado en una forma de reconocer el mundo, de entender la propiedad y la relación entre las personas característico de una economía de mercancías y, por tanto, sigue alimentando dicha subjetividad.

El alemán Kim Schmitz o Kim "Dotcom", dueño de Megaupload.

[Actualización] Mencionar también que el modelo de intercambio no sólo afecta a la construcción de subjetividad sino que la misma estructura de la organización social se construye de forma diametralmente opuesta en cada modelo. En el caso de Megaupload, la centralización y almacenamiento de los recursos propicia un mecanismo infalible de empoderamiento privado mientras que el modelo P2P, al ser distribuido, hace imposible tal acumulación.

[Actualización 2] Según me señalan, otro elemento que no puede faltar en el análisis es la cuestión relativa a las arquitecturas de las comunicaciones ya que uno de las factores de éxito de MU es su velocidad de streaming. Esta velocidad sería inigualable en un sistema distribuido a causa de la arquitectura asimétrica que ofrecen los ISPs (menos ancho de banda para carga y más para descarga). Existe, a nivel de infraestuctura, la iniciativa guifi.net que intenta construir una red propia (tirando cables, vaya), pero no conozco en profundidad el proyecto. Y alguna propuesta para fletar un satélite.

20/01/12 · Aitor · Contraindicaciones

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