4 de febrero de 2011

Si sabes,enseña. Si no sabes, aprende

04/02/2011
Marina Agraz / Pablo G. de Castro
Redacción

La directora general de la UNESCO, Irina Bokova, afirma que en el mundo existen hoy 796 millones de analfabetos (1). Un problema que no sólo afecta a los llamados países en vías de desarrollo 

                                        Reportaje acerca de la implantación en Sevilla del programa cubano Yo sí Puedo.
La aplicación en Sevilla es una experiencia pionera en el continente Europeo.

En Sevilla, según datos oficiales del INE, el Ministerio de Educación y la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, el número de analfabetos totales o funcionales es de 17.500 personas. Cifra menor que la obtenida por la Fundación de Sevilla en una prospección conjunta con la Universidad Pablo de Olavide, en la que se ha tenido en cuenta el número de personas de las cuales se desconocía su nivel de instrucción. Según este estudio, existen en la capital hispalense más de 35.000 personas analfabetas. Ante estas cifras deberíamos replantearnos el analfabetismo como un problema social que nos atañe, aunque solemos atribuírselo sólo a países subdesarrollados, debido a la estrecha relación que existe entre analfabetismo y pobreza. Sin embargo, la pobreza también es a día de hoy una realidad en el Viejo Continente y reflejo de ello son las conclusiones del informe presentado el 16 de julio de 2010 en el Parlamento Europeo sobre el papel de la renta mínima en la lucha contra la pobreza y la promoción de una sociedad integradora que reflejan que las desigualdades sociales se están agravando en Europa, donde 85 millones de personas viven por debajo del umbral de la pobreza (2).

Atendiendo a esta realidad, la Fundación de Sevilla pone en marcha en la ciudad el programa cubano de alfabetización Yo sí puedo. Este programa nace en el marco de la Declaración Mundial de la Educación para Todos (EPT), promulgada por la UNESCO (Jomtien 1990). En el año 2000 tiene lugar en Dakar el Foro Mundial sobre la Educación al que acuden todos los ministros de educación de los países miembros. La finalidad de este encuentro era reafirmar el compromiso de dichos países en el marco de acción de la EPT, encaminado a erradicar el analfabetismo en el mundo. En este sentido, el gobierno cubano encarga en el 2001 a la pedagoga Leonela Realy la elaboración de un método eficaz que permita aprender a leer y escribir a adultos. El resultado fue el Yo sí puedo, con el que se pueden desarrollar las capacidades necesarias para leer y escribir en dos meses y medio. El coste de este programa no supera los 30 euros por alumno.

El primer país donde se puso en marcha el proyecto fue en Venezuela en 2003. Un año y medio después fue declarado territorio libre de analfabetismo por la UNESCO. El Yo sí puedo ha conseguido alfabetizar a más de 4 millones de personas en 29 países y ha recibido en tres ocasiones el premio de alfabetización Rey Sejong que otorga la UNESCO (3). Su metodología, de carácter nemotécnico, se basa en relacionar números con letras y en el uso de las nuevas tecnologías audiovisuales. El programa está constituido por 65 videoclases, en las que se apoya el proceso de aprendizaje, y una cartilla. Cabe mencionar que este programa fue pensado para ponerlo a disposición de cualquier gobierno que desease llevarlo a cabo en Latinoamérica, aunque permite ser adaptado a diferentes contextos sociales y lenguas. Un ejemplo de esa adaptación a otros contextos es su aplicación en Sevilla.

En el año 2006, con motivo del XVI Festival Mundial de la Salud y los Estudiantes celebrado en Caracas, el concejal delegado de Juventud y Deportes del Ayuntamiento de Sevilla, Francisco Manuel Silva, conoció el programa Yo sí puedo a través de una ponencia que realizó la delegación cubana en este evento. Tras conocer la eficacia y los resultados del mismo, desde el Ayuntamiento de Sevilla se decidió realizar un estudio en la ciudad para conocer el nivel de instrucción de la población y comprobar si era necesario poner en práctica el programa, pensado para alfabetizar de forma masiva. Después de conocer los resultados, en 2007 se decide poner en marcha el programa para Sevilla, previa contextualización. Esta fase del programa consiste en adecuarlo a las condiciones sociales de la población a la que irá dirigido, estudiando los vocablos que se utilizan en la zona de cara a la realización de los guiones para las videoclases. La grabación se realizó en Cuba con actores sevillanos y en marzo de 2009 se abre el primer punto de alfabetización, tras una primera fase piloto.

Como mencionamos con anterioridad, la Fundación de Sevilla es quien lleva a cabo el programa a través de su equipo técnico metodológico, junto con la asesoría cubana del Instituto Pedagógico Latinoamericano y Caribeño (IPLAC). Este equipo es el encargado de formar a los facilitadores, voluntarios que actúan de intermediarios entre las videoclases y los alumnos, orientándolos y resolviendo dudas. El objetivo que persigue este programa no es sólo enseñar a leer y escribir a aquellas personas que no saben hacerlo, se busca además que los participantes aprendan a descubrir su propia identidad siendo capaces de comprender y transformar el entorno en el que viven. En este sentido, el programa Yo sí puedo tiene una estrecha relación con el concepto de educación popular del que habla el pedagogo Paulo Freire en su libro La Educación como práctica de la libertad. Desarrolla aquí los tres conceptos en los que se sustenta lo que él reconoce como la educación verdadera: la educación popular no formal. La praxis, la reflexión y la acción. Los dos primeros suponen la toma de conciencia, quién soy y qué supongo en mi entorno, mientras que el tercero hace referencia a la acción del hombre para transformar su entorno inmediato. Esta educación popular, al igual que el Yo sí puedo, está pensada para la educación de personas adultas. La educación popular no formal o educación liberadora se entiende como un acto comunicativo bidireccional, en el que educador y educando se encuentran, y supone fomentar una conciencia crítica que cuestiona el mundo.

A día de hoy, el programa Yo sí puedo ha conseguido enseñar a leer y escribir a más de 700 personas en Sevilla, pero la repercusión mediática del programa ha sido escasa. Los medios han ofrecido una información sesgada y manipulada por intereses ideológicos. Por poner algunos ejemplos de esto, mencionar el tratamiento informativo que hizo de este programa el periódico ABC en una noticia del 16 de marzo de 2009. En ella, el periodista mal informa cuando dice que el programa se imparte en Cuba y el Ayuntamiento de Sevilla colabora con él. Justamente lo contrario. Del mismo modo, en una noticia de La Sexta el 8 de septiembre de 2010, fecha en la que se celebra cada año el Día Internacional de la Alfabetización, se oculta el origen cubano del programa (4). La razón de esto se encuentra en el papel que ocupa Cuba en el discurso de los medios de comunicación occidentales. Por lo general, se personifica a Cuba en su régimen político. Se habla de Cuba como dictadura, dando voz sólo a la disidencia contraria a la Revolución de 1959. Es escasa, por no decir nula, la información sobre los ciudadanos críticos con el gobierno cubano que sientan traicionados los valores de la revolución, o el descontento social hacia el bloqueo norteamericano.

Esto demuestra que la alfabetización no recibe toda la atención que merece, a pesar del compromiso y el reconocimiento internacional de los objetivos de la Educación para Todos. En 2009 existían en el mundo 776 millones de personas analfabetas, mientras que en 2010 la cifra ha alcanzado los 796 millones de personas (5). La voluntad política es sin duda necesaria para acabar con esta lacra social que también afecta a los países del llamado Primer Mundo, pero los compromisos que los Estados miembros contraen con la ONU no son vinculantes y la actual crisis económica supone la excusa perfecta para despojarse de las responsabilidades adquiridas. La alfabetización de jóvenes y adultos debería ser un objetivo prioritario tanto en la política nacional como en la política internacional a través de la Cooperación al Desarrollo, tal como se deduce de la EPT y de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. En el primer punto de los compromisos adquiridos en el Foro Mundial de la Educación del año 2000 se señalaba que la puesta en práctica de políticas activas en materia de educación pasaba por un aumento considerable de la inversión. Sin embargo, el presupuesto que el gobierno español destinará a Educación en 2011 contará con una reducción de 1800 millones de euros (6).

Por otro lado, es conveniente explicar el concepto “subdesarrollo” para entender qué supone la Declaración de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. El término “subdesarrollo” es fruto de la dependencia económica que los países del sur, en especial África, sufren hoy. Esa dependencia viene arrastrándose desde la época de la descolonización, debido al saqueo de recursos naturales que los países ricos llevaron a cabo mientras los países del sur eran sus colonias. Este expolio de recursos supuso tras la descolonización una situación de desventaja para los países del sur con respecto a los países del norte. Teniendo en cuenta además que el término “desarrollo” está condicionado por la visión etnocéntrica que del mundo tiene Occidente, y que las normas internacionales del comercio las marcan los países ricos, podemos concluir que el término “subdesarrollo” no es más que el reflejo de una desigualdad provocada por intereses económicos y siento decir que esta desigualdad se seguirá manteniendo, a pesar de que para mitigar esta situación los Estados miembros creasen los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Objetivos que llevan incorporados una serie de indicadores que permiten medir numéricamente la consecución de las quince metas para las que fueron creados. Según los indicadores del informe de 2008 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), es imposible lograr los Objetivos del Milenio. 


A pesar de esto no se ha cuestionado en ningún momento la estructura neoliberal vigente en todo el mundo desde 1990. Una revisión necesaria, dado que las causas de ese “subdesarrollo” están ligadas a esta estructura (7). Poner “parches” como el de los Objetivos del Milenio y firmar un compromiso con ellos para lavar la imagen de cara a la opinión pública, no significa solucionar el problema. Seguirá existiendo esa desigualdad hasta que verdaderamente exista una voluntad política, que necesita a su vez de una ciudadanía crítica que presione a sus dirigentes políticos y sirva de contrapeso. Las cifras de analfabetismo en el mundo reflejan lo lejano o utópico de esta idea, sin embargo, programas como el Yo sí puedo ponen de manifiesto que la educación es la única vía para tomar conciencia, que otro mundo es posible y que se puede conseguir.

____________________
(1) Mensaje de la Sra. Irinina Bokova, Directora General de la UNESCO, con motivo del día Mundial de la Alfabetización (08-09-2010).
(2) Informe realizado por el Parlamento Europeo sobre el papel de la renta mínima en la lucha contra la pobreza y la promoción de una sociedad integradora en Europa
(16-07-2010). Enlace al informe
(3) UNESCO- Premio de Alfabetización Rey Sejong. Enlace a la página
 
(4) Actas II Congreso Internacional Latina de Comunicación Social – Universidad La Laguna, diciembre 2010. La Comunicación Social en Estado crítico - Entre el mercado y la comunicación para la libertad. Mesa de trabajo nº 7: Comunicación alternativa y comunicación para el cambio social. Teoría y experiencias. El “Yo sí puedo”, un proyecto pedagógico universal para la educación, ejemplo de colaboración sur – norte.
Leticia García Reina, periodista y miembro del Grupo de Investigación en Estructura, Historia y Contenidos de la Comunicación (GREHCCO) de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla
(5) Mensaje de Koichiro Matsuura, Director General de la UNESCO desde 1999 hasta 2009, con motivo del Día Internacional de la Alfabetización. (08-09-2009)
(6) Noticia publicada en El País el 12 de enero de 2011. Enlace a la noticia
Mapa de España sobre el presupuesto para educación y universidades por CC.AA. Enlace al mapa
(7) Leer Cuaderno Pueblos. Revista de Información y debate. Los objetivos de Desarrollo del Milenio en África subsahariana. Madrid, enero de 2010.

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