7 de marzo de 2009

¿Para qué el arte?


Últimamente, al tiempo que continúo mis estudios sobre arte contemporáneo, reflexiono a menudo sobre el interés y la utilidad que puede tener el arte.


Cuando uno comienza a conocer esta esfera y sobre todo cuando se empieza a conocer a la gente que la habitan, inmediatamente se percata que el arte es una especie de tierra de nadie donde se reproducen las relaciones y conflictos sociales pero con una peculiaridad, todo es simulacro. El arte se posiciona como una zona en tierra de nadie entre la vida real y el mundo intelectual (entre lo sensible y lo racional como diría Schiller).


Esta condición del arte le permite hacer de nexo de unión por ejemplo entre la utopía y la realidad. El espacio estético que genera el arte puede ayudar a crear una verdadera libertad de conciencia. De hecho, este espacio permite expresarse en libertad y crear al menos potencialmente la materialización de ideas teóricas que de otro modo difícilmente podrían incorporarse al cuerpo social.


Pero como hemos visto anteriormente, el espacio artístico es solo un puente entre la reflexión intelectual y la vida cotidiana. Evidentemente, tras el hecho artístico lo importante es la acción política sin la cual las ideas seguirían siendo algo abstracto sin concreción en la realidad.


Entendido así, el espacio artístico es interesante como lenguaje capaz de transportar ideas trascendentes y útiles para el progreso social. Es decir, el objeto artístico en si, el fetiche codiciado por la burguesía no tendría ningún interés. El objeto artístico tradicional, que no es más que un objeto para la especulación de capitales, es sencillamente un objeto como otro cualquiera que dentro de la mítica simbólica del capitalismo adquiere un valor de marca. Este valor símbolo sirve simplemente para ostentar una posición social, el objeto artístico comprado y vendido en las galerías de arte, es exactamente lo mismo que un Rolex o un Ferrari. Con esto no quiero criticar el coleccionismo, no tengo nada en contra de que la gente adquiera objetos que le gusten para decorar sus hogares. Yo mismo compraría pinturas si tuviera dinero para ello, pero lo que si hay que tener en cuenta es que esto es sencillamente diseño de interiores y no arte.


Lo importante del espacio artístico no son los objetos producidos, que por desgracia es lo que se valora en nuestra sociedad, lo verdaderamente importante son las estrategias que el arte genera. Estas estrategias son el auténtico tesoro de la creación artística porque permiten traducir ideas intelectuales en algo concreto que puede ser llevado a la sociedad.


En este sentido entenderíamos el arte como un lenguaje y los objetos que este produce serían sencillamente medios portadores de información, por lo tanto lo que importa no es la autoría individual sino lo que se dice. Pensando un contexto más amplio, si llevamos verdaderamente el arte a la vida este sería un medio más para fortalecer el cuerpo social, la democracia y potencialmente crear individuos libres y autónomos difícilmente manipulables.


Salvador Dalí. Retrado de Jack Warner 1951.
Ejemplo de arte burgués entendido como objeto de placer fetichista.


Diego Rivera, Mural "El hombre en la encrucijada" 1933.
Mural realizado en la Escuela de BBAA de México D.F. Censurado anteriormente por Rockefeller. El mural está pensado para un uso pedagógico y educacional.

3 comentarios:

  1. Ufff. Complicado tema para una mañana resacosa de domingo.

    Yo creo que el arte siempre, más o menos, ha transportado ideas transcendentes y útiles. Otra cosa es que esas ideas (como señaló Marx) fueran las ideas de las clases dominantes y, por tanto, muchas veces no incidieran en el progreso social que tú, posiblemente, reclamas. Lo que sucede, me parece, es que el arte trabaja sobre aspectos simbólicos y muchísimas veces no apreciables (casi inconscientes, muy sutiles) a simple vista, que reclaman una observación y un análisis especial (profundo) de las relaciones humanas y sociales. En ese sentido el arte ha sido muchas veces un elemento más, en ocasiones el más importante, de transmisión de valores y jerarquías de poder.

    El problema es que esa forma profunda que tu señalas de ver el arte no se enseña (no se me olvida el curso de "Arte Islámico" de hace tres o cuatro años en la Universidad de Sevilla, que cosa más absurda y, esa sí, fetichista. Nadie acabó ese curso sabiendo por qué una mezquita es como es, por ejemplo, pero todos vimos 700 diapos de mezquitas arruinadas que había que saber diferenciar de memoria). Si se enseñase, y no hablo de las Universidades sino de todas las escuelas, evidentemente creo que contribuiría a hacer a los hombres más libres y más capaces.

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  2. José Juan del Vallle Ramírez8/3/09 11:09

    Explicar el Arte es como explicar la naturaleza humana y su capacidad para comunicar significados mediante significantes o representaciones simbólicas. Esta definición es la misma que la de pensamiento y lenguaje, de la que es díficil abstraerse ya que las pruebas empíricas apuntan en esa dirección y ambas capacidades aparecerían en la misma epoca, hace unos 40.000 años. Los estudios etologícos, obre todo con monos chimpancés, demostraron que estos poseen cierta capacidad de pensamiento abstracto y de representación simbólica, incluso cierta capacidad de producción de lenguaje y por tanto de comunicación, de lo que se deduce que las diferencias con estos son de grado y en las que los humanos parece haber logrado ser algo más diestros. La pregunta logica sería, ¿Entonces que es lo que nos diferencia de los animales? La respuesta es la Atención Conjunta, ¿Y esto que es? La atención conjunta es una cualidad exclusivamente humana y consiste en llamar la atención de otro/os para resaltar algo que se quiere señalar de manera especial y que tiene una especial significación. Para ello, como es logico, es necesario imprimir en la comunicación una intencionalidad concreta de comunicar un significado, parece que los animales carecen de esta capacidad. Esta cualidad nos permite acumular conocimiento mediante la transmisión cultural, es decir, cada generación podrá comunicar a la siguiente todos los conocimientos adquiridos anteriormente sin necesidad de volverlos a aprender desde el principio,esto los animales no pueden hacerlo y cada generación tiene que volver a aprender en solitario cualquier habilidad o destreza para su supervivencia. En sintesis el Arte y la Cultura, son las dos patas de la Comunicación Humana que se conforman por las capacidades de Pensamiento y Lenguaje.

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  3. Buenos comentarios los de ambos. Mi idea la resumo brevemente.

    Lo que yo trato es de desvincular el valor del arte del valor monetario, poner de manifiesto que lo que hace valiosa a una pieza son las ideas que la sustentas. De este modo lo realmente importante del arte es precisamente lo que no se puede comprar. ¡Abajo la especulación! jeje.

    Un saludo.

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