27 de octubre de 2008

EL CRIMEN DEL MÓVIL


Si quieres usar un móvil de nuestra marca, vas a tener que pagar. Nuestras extensas campañas publicitarias no han salido gratis, así que vas a tener que costearnos la próxima, y con creces. Sí, esa campaña dedicada a convencerte de tu infelicidad, de tu carencia, en definitiva de tu imbecilidad hasta la fecha, esa campaña que te hace sentir menos porque no tienes nuestro nuevo producto, la vas a pagar tú mismo cuando lo adquieras.

Nuestra marca es una buena marca. Es una buena marca porque existe, y existe porque hemos difundido su existencia. Tú la eliges porque es la mejor, y va a seguir siendo la mejor ya que promete grandes ventas, lo cual nos permitirá seguir difundiéndola de manera cada vez más agresiva. Tú no quieres nuestro móvil porque te ofrezca determinadas prestaciones. Eso es lo que te hacemos creer. Tú quieres nuestro móvil porque si eres hombre las mujeres acudirán a ti como moscones, y si eres mujer, los hombres. Te lo hemos explicado en los anuncios, y tú lo sabes. No son anuncios sexistas, tratamos a los individuos de ambos sexos por igual: como basura.

Además, nuestra marca no es una marca cualquiera. Es de colorines. Y tiene un nombre actual, juvenil, dinámico. Sabemos que no te vas a comprar cualquier mierda. Tú te vas a comprar nuestro móvil, ya que lo hemos dotado de una apariencia atractiva, y por lo tanto es de calidad. Y punto.

En realidad hemos abaratado los costes hasta la náusea. Por un lado hemos conseguido elaborar un producto que haría reír (o llorar) a cualquier aficionado a las maquetitas de guerra o a los trenes eléctricos. Decir que nuestro producto es de juguete sería poco, sería hasta un insulto para cualquiera que haya jugado con juguetes de verdad. Por otro lado, te cobramos cada vez un poco más.

Luego están las chuminadas. Desde el salón de reuniones de nuestro departamento de chuminadas se pueden oír cada pocos días grandes carcajadas. Suelen coincidir con los nuevos inventos, como las carcasas de colores, los jueguecitos, las conexiones a internet o los zapatófonos con cámara de fotos. Se trata de que te compres cada vez una gilipollez nueva. No te preocupes, que aunque estés contento con tu móvil actual y no quieras deshacerte de él, el propio cacharro se romperá solo. Se joderá la batería, o el cargador, o dejará de sonar para siempre por cualquier causa. Y si quieres repararlo ven, que tenemos la respuesta: tíralo a la basura, so obsoleto, no seas precámbrico. Si aún así insistes, te diremos que ya no hay recambios, aunque tu móvil tenga tan solo dos o tres años. Se trata de que pronuncies la famosa letanía: "para los problemas que me está dando, me vale más la pena comprarme uno nuevo". Si necesitas reafirmarte en ello, cuéntaselo a la gente, que todo el mundo te dará la razón, a pesar de que dicha conclusión parte del dudoso supuesto de que necesitas un móvil.

Además, hazte a la idea desde ya de que tu móvil es grande. Tu móvil es demasiado grande siempre, y debe darte vergüenza salir a la calle con él, habiendo otros más pequeños. Tu móvil es una piltrafa de móvil desde el momento en que dejó de ser el último modelo de nuestra marca. Llora, llora tu desdicha, pobretón, pobretona miserable. Tu coche es una lata, tienes barriga, no te pareces a la gente guapa de la tele y encima tu móvil es grande. Debes comprar el nuevo y acto seguido empezar a descojonarte de los demás usuarios, con sus móviles enormes. Esto último es muy importante, necesitamos que la gente propague por sí sola la estulticia que nos da de comer.

La era de la esclavitud no ha pasado. Tú eres nuestro puto esclavo. Esclavo de la infelicidad que planea sobre ti. Deberás trabajar para nosotros. No importa que hace pocos años no existieran los móviles, no importa que sean prácticamente innecesarios. Deberás comprar uno nuevo cada poco tiempo, y deberás alimentarlo continuamente. Enchúfalo, que te quedas sin batería, date una vuelta, que te quedas sin cobertura, afloja la mosca de nuevo, que te quedas sin saldo, y sobre todo ¡corre, corre, corre, que te llaman! ¡No debiste alejarte tanto de tu móvil! ¿Y si no llegas a tiempo? ¿Quién será? ¡Corre, idiota!

El texto es obra de Juan Abarca.
Éste y otros cuentos podéis encontrarlos en la web del autor

http://www.mamaladilla.com/cuentos.htm

8 comentarios:

  1. Hola!! Muy buen blog el que tienes, la pase bien aqui y lo seguire visitando, pásate por el mío, seguro que te gustará.

    Saludos desde:

    http://elmercaditodelrock.blogspot.com/

    P.D.: Si te gusta, vótame en la categoría de Mejor blog de "música" a continuación:

    http://www.20minutos.es/premios_20_blogs/resultado-busqueda/el+mercadito+del+rock/

    Muchas Gracias!!.

    ResponderEliminar
  2. Hola Charly: A través de Prometeo he llegado hasta tu blog. Entraré a visitarte con más tiempo y a leer el cuento del movil (seguro que reafirmará mis pocas ganas de comprarme uno)

    Un saludo

    ResponderEliminar
  3. Hola me alegro de ver gente nueva por el blog.

    El mercadito del rock ya cuenta con mi voto, yo ya he desistido de la competición en 20 minutos, no se si es por el sistema de votos o porque no me he hecho mucha publicidad pero con 2 votos para que vamos a seguir jeje.

    Extractos, también he visitado tu blog, me ha gustado mucho seguramente un día te encuentres un comentario mío por ahí.

    ¡Saludos a los dos!

    ResponderEliminar
  4. Uno de esos 2 votos es el mío aunque no sé si sería el número 1 o el número 2, no estoy muy seguro. Por otro lado, yo ya aprendí a separar (respecto a móviles) lo que necesito de lo que me ofrecen, después de comprar una PDA + GPS + Móvil = Demasiados €uros para tan poco uso.

    Aprender a jugar con las compañías es fácil, espera a que te cumpla el contrato, cambiate de compañía o al menos, hamaga y luego pídeles el móvil QUE NECESITES. Un saludo de el duende del parque.

    ResponderEliminar
  5. JAJAJAJAJA

    Esa es muy buena filosofía fauno.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  6. Gracias por tu voto, me alegro que te haya gustado el blog, mes estaras viendo seguido por aquí, buen blog, sigue asi!!.

    ResponderEliminar
  7. Esto me ha recordado un texto que siempre me encantó.

    PREÁMBULO A LAS INSTRUCCIONES PARA DAR CUERDA AL RELOJ
    Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.
    JULIO CORTÁZAR

    ResponderEliminar
  8. Hola Morgana.

    Conocía el relato de Cortázar, me alegra ver que tus lecturas no se quedan solo en el medioevo. Si la ideas es la misma que en el relato de Cortázar, no con su brillantez pero esa es la idea.

    El problema que todo esto plantea es bastante serio, vendemos nuestra libertad por nada, la cambiamos por nada —pero no lo sabemos, lo terrible es que no lo sabemos— o quizás si que mucho lo sepamos y vendemos nuestra libertad por una cuestión muy simple.

    Si soy libre ¿a que dedico mi tiempo?

    Un abrazo.

    ResponderEliminar