29 de julio de 2008

Comentario a las Cartas de Schiller.

Comentario:
Cartas sobre la educación estética del hombre.
Johann Christopn Friedrich Schiller.



Las Cartas para la educación estética del hombre, representan la obra filosófica de mayor importancia de las redactadas por Schiller, en ella se ponen de manifiesto tanto su pensamiento estético, como la importancia que da a la educación de esta cualidad humana, cualidad a la que otorga un papel fundamental, pues sólo a través de su estado estético puede el hombre desarrollar plenamente su humanidad. La consecución de esta posibilidad será el tema central de este comentario, he de decir aquí que los comentarios de Juan Manuel Navarro Cordón, catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid, que presenta esta edición, han sido de gran ayuda en mi trabajo.

Carácter unificador de lo bello.
Pensamiento estético de Schiller
Hombre como ser sensible – racional.

El pensamiento estético de Schiller se sustenta en dos conceptos que están íntimamente relacionados; por un lado la idea del carácter unificador de lo bello, capaz de unir lo sensible con lo formal. Y por otro la condición del hombre como ser sensible – racional, que para poder desarrollar plenamente su humanidad tendrá primero que lograr una armonía entre las necesidades sensibles y las exigencias de la razón. Solo la belleza, que consigue llegar al hombre cuando éste alcanza su estado estético, es capaz de conciliar estas dos fuerzas aparentemente opuestas de la naturaleza humana. Lo estético es por tanto una cualidad innata en el hombre (que debe ser educada) capaz de hallar la armonía entre lo material y lo ideal (lo abstracto que pertenece al mundo de las ideas universales), situando al hombre en condiciones de gobernarse únicamente por su voluntad y de lograr así su destino, que es el desarrollar al máximo sus facultades humanas, saber ser libre.

En estas cartas el autor realiza un diagnóstico cultural y sociopolítico de su época, sopesando el proyecto histórico planteado y el tipo de hombre que ha generado. En su análisis es bastante pesimista en cuanto a la situación de su tiempo, considera que el proyecto histórico que se practica esclaviza al sentimiento en aras de la razón (lo cual genera un gran desequilibrio) y yerra a la hora de conseguir la determinación y la destinación del hombre, piensa que se ha fomentado un tipo de hombre incapaz de guiarse por su voluntad, un ser humano siempre incompleto, creador en consecuencia de una sociedad injusta. Aquí Schiller esboza una “filosofía de la historia”, una “filosofía de la cultura y la sociedad”.

Pero la idea fundamental de la obra es el hecho estético, lo estético como facultad constitutiva y reveladora del mundo, capaz de poner al hombre en las condiciones necesarias de aprovechar plenamente su humanidad. La educación estética posibilita la libertad estética en el hombre, es un estado en el que se rompen las coacciones de la materia y de la abstracción, el hombre está indeterminado (no se inclina en ninguna dirección), pero lleno de contenido (contenido que proviene de su sensibilidad) estando listo para caminar hacia la libertad moral y el imperio de las leyes. Lo importante de la cualidad estética del hombre es que le permite ver las leyes no como algo coercitivo y ajeno a él, sino como algo que le es propio, que le apetece, la educación estética es la que enseña al hombre a disfrutar de las leyes, la educación moral solo se las mostraba, pero podían aparecer como algo externo y opresor. El hombre que se eduque en valores estéticos no será solamente justo, sino también feliz (más adelante se tratará la diferencia entre un acto noble y acto sublime) y por tanto también tendrá estas características la sociedad creada por él.

En sus cartas, una y otra vez, Schiller nos recuerda que tanto el temple estético como la libertad son efectos de la Naturaleza y toda la obra es un canto a la armonía entre la Belleza, la Naturaleza y la Libertad.

El objetivo final de la educación estética será el de dotar al hombre de los conocimientos necesarios para un uso correcto del temple estético (facultad innata), lo cual posibilitará una verdadera apreciación de la Naturaleza y de nuestro lugar en el mundo, poniendo al hombre en el camino de la libertad y la felicidad, es decir la educación del temple estético es condición necesaria para que el hombre comience a vivir guiado únicamente por su voluntad.

Dado el desarrollo argumental que Friedrich Schiller sigue en sus veintisiete cartas, podemos dividir el texto en tres grandes bloques (división realizada por Juan Manuel Navarro Cordón) la base de estas tres partes será siempre la relación entre Belleza y Libertad. A continuación presentaré un resumen de las ideas principales que aparecen en cada una de ellas para pasar después al comentario propiamente dicho.

1. Primera parte, Cartas de la I – IX.
Aquí Schiller comienza realizando una dura crítica hacia la sociedad de su tiempo, encontrando el problema tanto de la falta de libertad de su sociedad como de la falta de libertad del individuo en el conflicto existente entre los dos impulsos básicos del hombre, el impulso sensible y el formal. Advierte de la peligrosa solución a la contienda propuesta mayoritariamente en la época, el establecimiento de una tiranía represiva de la razón sobre la sensibilidad. Para Schiller, y aquí se toma por vez primera la cuestión principal de la obra, la única solución plausible es el establecimiento de un equilibrio o armonía entre ambos impulsos, objeto sólo alcanzable a través de la educación y el desarrollo del temple estético del ánimo.
“para resolver en la experiencia aquel problema político,
hay que tomar el camino de lo estético, porque a la libertad
se llega por la belleza”. (Schiller, Carta II).

2. Segunda parte, Cartas de la IX – XVI.
Se pasa de un análisis crítico de la sociedad a una meditación sobre la esencia del hombre, sobre su determinación y destinación últimas. La idea principal de esta parte es entender a la belleza como condición necesaria de la humanidad.

3. Tercer parte, Cartas de la XVI – XXVII.
Continúa profundizando en el análisis del hombre profundizando en el temple estético del ánimo. La interna relación de Belleza y Libertad, junto con el ser de lo estético ofrecen el fundamento de la interpretación del arte, del sentido sensible y concreto de la moral, y de la posibilidad de una comunidad libre y racional.

Se retorna el análisis crítico de la sociedad iniciado en la primera parte, ahora bajo una nueva luz en el marco de lo estético, se presenta a la belleza como nuestra segunda creadora después de la naturaleza, porque permite al hombre librarse de sus coacciones y ponerlo en condiciones de decidir solamente bajo el prisma de su voluntad. Pero la belleza no es suficiente por si misma para liberar al hombre, la belleza sólo permite, sólo posibilita esa liberación, el paso definitivo debe darlo el propio hombre.

5 comentarios:

  1. Leer el mundo blog, bastante bueno

    ResponderEliminar
  2. Es de gran ayuda ésta información

    ResponderEliminar
  3. Perfecto, me salvas la vida

    ResponderEliminar
  4. donde quedo el impulso del juego?

    ResponderEliminar
  5. Anónimo16/3/13 0:15

    Me gusta esa idea de la Belleza como valor y herramienta para cambiar nuestro mundo. nuestras ciudades.

    ResponderEliminar