25 de noviembre de 2012

ESCLEROSIS CULTURAL EN EL CENTRO DE SEVILLA / Algunos ejemplos tomados al azar

La ciudad de Sevilla, decorado barroco en decadencia, es un lugar donde la gran obra del embrutecimiento de las masas ha encontrado desde tiempo inmemorial suelo fértil. Hoy como ayer la situación es lamentable, sirva de ejemplo el siguiente paseo por la Alameda y su entorno. Empecemos por lo suave:


1. EL CORRAL DE ESQUIVEL, paradigma artrítico del gusto dominante. 
Este café, situado entre dos grandes monstruos que participan de la destrucción programada de cualquier vestigio de singularidad en la Alameda - el cubo funcionalista de la comisaría y la cervecería de la cadena La Sureña - es habitualmente lugar de exposiciones repetitivas, aburridas y descafeinadas. Un paradigma de lo que el gusto dominante, siempre reaccionario, entiende por 'arte'.

A día de hoy, 24 de noviembre de 2012, el paseante que entre en el café encontrará junto a la puerta de los aseos una fotografía de 'intención provocadora'. Se trata de la imagen de una mujer 'sensual' – tamaño A2 – en el interior de un lavabo de hombres. La chica, ante un orinal de pared, se lleva las manos a sus partes íntimas para..., sí, imitar la forma de mear masculina, al mismo tiempo que, 'descarada', vuelve su rostro al espectador – destacamos que el aseo de la foto está muy limpio y que la chica tiene pinta de estudiante –.

Ante esto nos preguntamos, ¿realmente alguien considera que esta imagen puede escandalizar? Estamos seguro de que no hay ya generación viva para la cual la fotografía pueda ser, aunque sea mínimamente, impactante, y también, de que el 'trasgresor' creador – o creadora – se sentiría atacado en lo más íntimo de su 'libertad artística' ante este texto, es decir ofendido, lo cual sería bastante irónico en alguien cuya intención era 'provocar'.

La cuestión es en realidad sencilla, el gusto dominante ha hecho de la provocación un género, algo perfecto para su modo de pensar cuantitativo, al nivel ni más, ni menos, que el bodegón o la canción pop. No obstante, a pesar de la monótona decoración, el Corral de Esquivel es un buen sitio donde tomar café y hay a disposición del público juegos de mesa, con los que podemos desviar la atención si la conversación se vuelve aburrida.

2. CARRUSEL DE LA FERIA ROMANA, miserias pequeño burguesas.
Durante el mes de noviembre un quinto de la Alameda ha sido ocupado por un mercado romano. Las tiendas de juguete y los artefactos colocados en la plaza se extienden desde las columnas situadas al inicio de las calles Amor de Dios y Trajano hasta la altura de la calle Santa Ana. En el mercado, vendedores, camareros y personal de animación, disfrazados de forma ridícula, tratan de atraer la atención del público ofreciéndole cerveza al doble de precio que la pueden encontrar en cualquier bar de la zona, entre otros artículos innecesarios. El evento tenía que haber terminado el día 18 de noviembre pero ha sido prorrogado, por lo que los vecinos y viandantes deberán soportar un tiempo más el grotesco espectáculo y el olor a queso pasado, carnes a la brasa de baja calidad, etc.

Pero quisiéramos hablar del rincón infantil y la más humillante atracción que en Sevilla hemos observado en mucho tiempo; se trata de un carrusel accionado por fuerza humana. Somos conscientes de que el individuo de mentalidad pequeño burguesa, principal habitante de Sevilla, se caracteriza principalmente por desarrollar una forma de vida infantil y desconectada del entorno, que le vuelve incapaz de entender el precio de su insoportable subocio, pero este carrusel se lleva la palma. En él, madres y padres de familia suben a su prole a pequeños banquitos de madera, mientras una mujer vestida de sirvienta romana debe hacer girar una manivela para que la maquinaria se active. La manivela es grande, y la posición realmente incómoda. Por supuesto los usuarios del aparato movido con energía humana, ni si quiera son conscientes de la precaria existencia de la trabajadora. Uno de nosotros, que por casualidad se encontraba allí la pasada semana espetó a una pareja de madres “¿De verdad habéis pagado 2 euros para que una mujer gire una manivela? ¿no os da vergüenza?”. La mujeres miraron con pánico a nuestro amigo, pero no respondieron nada. Incidente muy revelador de la miserable condición pequeño burguesa de los pobladores de esta ciudad. Obviamente, los usuarios del artilugio son en su mayoría de clase trabajadora.

3. NO LUGAR the art company y WABI SABI shop & galery, el arte por fin en retirada.
En el nº 6 de la calle Trajano se encuentra la tienda y galería de arte No lugar, un espacio, por decir algo 'ecléctico'. El lugar plagado de una multitud de objetos inconexos entre los que se incluyen: palos de golf, muebles restaurados, un sillón forrado con tela de saco, ceniceros con pie, jabones con forma de pistola (de color rosa) o cuernos de siervo, en una suerte de wunderkammer prefabricada, se ha especializado en las exposiciones simultáneas.

Actualmente compiten con la marabunta de objetos por llamar la atención del comprador las exposiciones de pintura de Mario Marín, Juanma Moreno y María Melero, además de la obra de Cristina Galeota, propietaria del local, Wild side of my place (un cuadro hiperrealista con cabezas de animales salvajes colgadas ordenadamente en un salón burgués). Se ve que a la dirección de la tienda le gusta la vida salvaje liquidada, algo muy aristocrático, pues uno de los leiv motiv del sitio son las cabezas de animales o su cornamenta usada como decoración, animales acribillados con flechas, o animales en tondos amenazados por un fusil.

Obviamente, no queremos caer en una crítica moralista, para nosotros la relación importante es la del concepto de ocio y el concepto estético que emana el lugar.

Respecto al ocio ¿qué encontramos? Muebles lujosos y rococó, cacería, golf... es decir; el ideal de vida del más ignorante e inculto de los ricos, un ocio (en realidad únicamente su imagen) degenerado.

En lo relativo a la estética, lo que encontramos es también degeneración y esclerosis, figuración hiperrealista sin contenido, imágenes reiterativas que se quedan en el mismo y simplón juego de crear imágenes porque sí, detallismo, absurdismo, y una ignorancia brutal hacia la más mínimas nociones de historia del arte, con lo cual se permiten presentar como actual productos que hace cincuenta años ya estarían muertos.

Quizás lo más hilarante del asunto sean las palabras de C. Galeote en la página de facebook de este 'Museo/Galería' (la página tiene ya más de 1629 seguidores). En el texto, que no tiene desperdicio, se presenta a sí misma como “destinada a crear lo que Marc Augé ha calificado como –no lugares”, al tiempo que declara que “no quiero ser turista de la desolación” y “atentaré contra el derrumbamiento de la sociedad”, para terminar confesando “busco desubicarme emocionalmente para adentrarme en un espacio puro, que corte y cure mi alma”. Y para esto Galeote crea un local de artefactos del gusto más decadente convirtiéndose en una auténtica “coleccionista” de la desolación. Sobran más comentarios.

En cuanto a WABI SABI shop & galery, quién prohíbe aparcar junto a sus escaparates de la calle Viriato para no obstaculizar la vista de su interior, valga la descripción del espacio anterior, pues ambas tiendas son hermanas. Parece ser, que en un momento como el actual, cuando el arte a todas luces se muestra agotado, inoperante y superado, la última opción que le queda sea transfigurase en baratija y ser vendido junto a muebles y demás enseres de diseño, eso sí, rodeado de una insulsa y a todas luces irracional verborrea intelectualoide.

Nos congratula ver lo que antes estaba en lugares privilegiados “galerías de arte”, debido a la superinflación de chismes estéticos, acaba recluido en estos nuevos lugares rebosantes de horror vaqui y vulgaridad. El arte ya nace muerto y ocupa su puesto, inmediatamente tras el parto, en las tiendas de antigüedades.

Mohamed Dahou para la revista NOTON, 
 Sevilla 24 de noviembre de 2012

8 comentarios:

  1. Sinceramente he sentido vergüenza ajena ante la feria romana, baratijas y objetos que nada tienen que ver con la antigua ni moderna Roma, caricatura de la sociedad consumista actual.

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  2. Ni entro ni salgo, pues no valoro lo que no veo yo mismo.

    Pero sí he visto y leído el artículo y deduzco que para su autor lo más actual y rompedor debe de ser el empleo abundante de inglesajos y algún que otro germanajo, que es como se face "kurtura", ¡a que sí!

    Ha faltado que ponga unas cuantas veces eso tan moderno de "eventos", "performances" y demás palabrería insulsa; o que escriba en lenguaje texto a base de k, q, @, x y otras modernidades requeterompedoras.

    ¡Ay, ay, ay ...!

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  3. Lo del café de Esquivel lo puedo entender, lo de la feria romana lo comparto y los otros dos locales supongo que no son del gusto del autor pero, ahora bien, que pasa con todos los otros lugares que si están dando una amplia oferta a la zona? a saber 0034 gallery o Lugadero como nuevas galerías o la librería la fuga como espacio relacionado con la lectura.
    La fina (c/ peral) si es un bar que hace un montón de actividades entre conciertos y exposiciones.
    No quiero extenderme más pero creo que en la Alameda existen propuestas acertadas, no sólo la esclerosis de la que se habla en la entrada.

    Un saludo!

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  4. Mohamed Dahou los visitará y hará nuevas psicogeografías. Lo que le guste se pondrá con números verdes sobre el mapa.
    Un saludo Pablo.

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  5. Es muy triste ver cómo se critica, y no de forma constructiva en un panorama tan complicado como la ciudad de Sevilla, a iniciativas que intentan hacer algo nuevo... una lectura rancia, sevillanísima, dura y sin un ápice de aceptar nada sobre el olimpo de los elegidos donde usted se debe encontrar me inspira para alentar a las iniciativas en esta ciudad tan carca. Está claro que no ha viajado mucho y que el avance le asusta, al igual que las nuevas ideas (las que no son suyas, claro). Tómese una tila y disfrute del panorama... total, alimentar a un troll como usted es raro, sobre todo porque el troll suele estar en los comentarios y no en en la entrada.

    Saludos. Sea más feliz. Coma más fibra.



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  6. Al anónimo anterior, tiene usted mucha razón. El señor M. Dahou es un troll que escribe entradas o si lo prefiere un mono con dos pistolas. Le advertimos que se ha vuelto loco leyendo POTLACH y amenaza seguir escribiendo.

    Saludos la redacción de NOTON.

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  7. Personalmente el texto no me gusta, demasiado prositu, pero lo que no entiendo es como se puede acusar de troll desde el anonimato... hay gente que sólo sabe llorar.

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  8. Llorar desde el anonimato es como escribir con un pseudónimo... curioso, ¿no?

    Carguen sus tintas, el periodismo de calidad crece por momentos... intentar hacerse "famoso" disparando a todo lo que se mueva sí que es cool... muy de la escuela telecinco...

    don't feed the Mahou

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