24 de mayo de 2012

Sevilla: El movimiento estudiantil se apunta dos victorias en su primer día de acción

Juan Antonio Cañero | Primera acción concreta del movimiento estudiantil sevillano después del encierro y primeros triunfos. Eran las ocho de la mañana y la actividad entre los encerrados en el Rectorado de la US volvía a ponerse en marcha después de una o dos horas de descanso. El objetivo estaba en el Parlamento de Andalucía, hacer saber a los representantes del pueblo andaluz que los estudiantes de la Universidad de Sevilla y la Universidad Pablode Olavide rechazan frontalmente el Real Decreto 14/2012 y sus consecuencias en la educación

Unos fueron andando, otros en bici, un gran grupo se acercó en autobús, pero a las nueve de la mañana ya se había reunido un grupo de más de cien personas en la entrada de coches del Parlamento. A pesar del cansancio que acarreaban después de pasar toda una noche en vela organizando los próximos catorce días de paro, los estudiantes formaron una fila a cada lado de la entrada y no pararon de cantar mientras los diputados comenzaban a entrar en el edificio. El primer objetivo de los cánticos fueron los vehículos oficiales: “Menos coches oficiales y más gastos sociales”, “Anda anda anda, ese tío no va en Panda”, entre otros.

A la vez que pasaban los minutos y cada vez más alumnos se acercaban a la concentración, el número de policías nacionales y seguridad se redoblaba. La policía comenzaba a colocar vallas para facilitar el acceso a los coches, mientras que otras patrullas rodeaban a los manifestantes por todos los costados. Justo en este momento, pocos minutos después de las diez, fue cuando un miembro de la seguridad se acercó a dos de los estudiantes que portaban un megáfono: “Os van a recibir dentro. Elegid a tres representantes, que no lleven camisetas con ningún lema, y pasad para comenzar a hablar”. En pocos minutos los tres representantes ya estaban dentro, el objetivo de hacerse escuchar ya estaba cumplido, por lo que los estudiantes ocuparon el césped que divide los carriles de la avenida Frediani para aprovechar el tiempo y estudiar.

Esta calma no duró demasiado. Otra segundo objetivo aparecía sin esperarlo y se cumplía con la misma velocidad. A pocos metros de la concentración, una fila de batas blancas salía del Hospital Universitario Virgen de la Macarena, era el personal sanitario que protestaba por los recortes que el gobierno también está haciendo en su sector. Muchos de los estudiantes no tardaron en cerrar sus libros y acompañar a estos profesionales en su reivindicación en la puerta de su centro de trabajo. Un rápido intercambio de conversaciones y diálogos y a los pocos minutos sanitarios y estudiantes comenzaban una pequeña marcha hasta la puerta del Parlamento, donde los dos grupos se unieron en su totalidad.

“Que no, que no, que no, que no que no, que no aceptamos pagar la deuda con la salud y la educación”. Los cánticos y lemas se unieron en una sola voz para hacer ver que las aspiraciones de uno son las mismas que las del otro, una “universidad pública y de calidad” y una “sanidad pública y de calidad”. Después de la presión conjunta de sanitarios y estudiantes, la representación sindical de los trabajadores del hospital también consiguió una entrevista con los tres grupos parlamentarios, “algo imposible si no nos hubiéramos unido estudiantes y nosotros” dice una de las ATS que permanecían en la puerta a última hora.

A las una y cuarto de la tarde, tres horas después de su entrada, los representantes de los estudiantes salían de la sede parlamentaria. Los allí presentes no tardaron en acercarse para escuchar las conclusiones nacidas de las reuniones. Álvaro, estudiante de derecho, fue el que actuó como portavoz: “Nos hemos reunidos con los tres grupos y no hemos encontrado casi diferencias entre ellos. Todos nos han dicho que los recortes son necesarios y que no hay formas de pararlos. Ante esto, nuestra postura es clara: ni se negocia el decreto, ni la horquilla de tasas, nuestro objetivo de mínimos consensuado en el comité general es tumbar este decreto”.

Después de sólo unas horas de organización el movimiento estudiantil ya se puede apuntar dos victorias. La primera es que ha presentado ante los políticos el suficiente músculo como para hacerse escuchar y plantar una posición clara y contundente. La segunda es todavía más importante, los estudiantes son capaces de mirar a su alrededor, son capaces de hacer suyos los problemas de otros sectores que también sufren las políticas deflacionistas y han comenzado a crear los lazos necesarios para que todas las reivindicaciones por un Estado del Bienestar justo se unan en una sola voz. Está claro que hoy sólo es el principio del camino.



24/05/2012 · Juan Antonio Cañero

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