27 de octubre de 2010

Huelga indefinida en el campo

Marina Agraz / Fuente: PCA Sevilla

En más de un 90% han cifrado los sindicatos CC.OO y UGT el seguimiento de la primera jornada de huelga indefinida en el campo sevillano. El PCA y las JCA apoyan esta huelga, que tiene como objetivo el cumplimiento del convenio colectivo.


Militantes del PCA y las JCA de Sevilla estuvieron ayer presentes desde primeras horas de la mañana en los piquetes informativos junto con los delegados sindicales y los trabajadores en huelga, con participación activa en las localidades de Cantillana, Brenes y Villaverde. El PCA en Sevilla ya manifestó su preocupación por la situación del campo sevillano en la Conferencia Comarcal del PCA-Canal de la Vega, celebrada en Cantillana el pasado 4 de julio. En esta reunión ya se aprobó por unanimidad una huelga indefinida en toda la Vega del Guadalquivir para la campaña de la naranja. Y es que esta campaña se ha convertido en los últimos años en la mayor fuente de abusos y explotación para los trabajadores agrarios, según informa el PCA.

CC.OO y UGT de Sevilla denuncian que los empresarios agrícolas se han encontrado con una demanda muy fuerte de trabajo, ante la cual han optado por vender la fruta en el árbol a empresas de ETT (Empresas de Trabajo Temporal), siendo éstas las encargadas de contratar a los trabajadores. Los dueños de las fincas han salido beneficiados con el negocio, porque con la venta de la fruta en el árbol, se desentienden de los trabajadores y del convenio colectivo. Mientras tanto, las ETT contratan bajo unas condiciones laborales muy inferiores a las estipuladas en el convenio. El PCA denuncia que estas empresas de trabajo temporal se han instalado en el campo actuando como verdaderas mafias, mercadeando y explotando a loa trabajadores con agotadoras jornadas de recolección que no acaban hasta que no se completan las cajas necesarias para llenar un camión trailer, metiendo en las cuadrillas menos gente de la necesaria. La imposición del trabajo a destajo es la base de esta sobreexplotación y el medio del que se vale esta cadena de intermediarios para obtener sus beneficios.

La plaga de desempleo y la precariedad en los pueblos, la presencia de importantes contingentes de inmigrantes en las zonas rurales, necesitados, desesperados por llevar algo a sus hogares, presuponen las condiciones propicias para que las mafias empresariales que se han instalado en el campo, sigan aprovechándose de la situación. Las empresas de contratación, a través de su red de encargados y manijeros, siempre con la complacencia de los propietarios de la tierra, reclutan a las cuadrillas de jornaleros imponiendo las peores condiciones laborales y salariales, conscientes de que miles de trabajadores del campo deambulan por los bares, “sedes” de estas empresas, pidiendo trabajo. En esta competencia a la baja de la mano de obra, los sectores más indefensos de nuestra clase, como los inmigrantes son los que sufren una mayor explotación. Al verse obligados a aceptar cualquier cosa, a trabajar de forma extenuante por 20 ó 30 euros al día. Las empresas los utilizan como carne de cañón y al mismo tiempo les hacen entrar en competencia con los trabajadores autóctonos, inoculando así el veneno del racismo y creando la ilusión de que son los inmigrantes los culpables de que no haya trabajo. Esto ya provocó brotes violentos en la anterior campaña, según informa el PCA de Sevilla. Las penosas condiciones de explotación impuestas a través del destajo y el chivo expiatorio de la inmigración están preparando un escenario imprevisible. El peligro del estallido de los conflictos más agudos en cualquier momento es una realidad de máxima actualidad en el campo andaluz. En este contexto, el papel de las organizaciones obreras será decisivo para contener las inevitables tendencias xenófobas, unir a los trabajadores y dirigir la rabia acumulada por el trato recibido hacia los verdaderos responsables de la opresión y el paro: la patronal y las mafias subcontratistas.

El papel de los comunistas es defender esta alternativa de clase dentro de CC.OO., a través del sector crítico, convocando asambleas en los pueblos y centros de trabajo explicando la necesidad de restablecer las condiciones del convenio en cuanto a la jornada laboral, el salario, etc, y otras reivindicaciones relativas al número mínimo de personas por cuadrilla y la composición mixta de estas cuadrillas entre inmigrantes y autóctonos para impedir los abusos a los inmigrantes y las contradicciones que de ello se derivan. Esta ha sido la política sindical de CC.OO y UGT en estos años donde las prácticas esclavistas se han consolidado y las redes de las empresas contratistas no han hecho otra cosa que crecer y adueñarse del mercado de trabajo.

CC.OO, UGT y SAT tienen ante sí la responsabilidad de lograr esta unidad que pasa por esta convocatoria conjunta de huelga indefinida en la campaña de la naranja, reivindicando el cumplimiento del convenio, la desaparición del destajo y la ilegalización de la subcontratación en el campo

1 comentario:

  1. Hola, publiqué un enlace en mi facebook con el siguiente comentario:
    "CCOO y UGT convocaron huelga en la naranja en parte de la campiña sevillana. Como afirman muy bien los compañeros del PCA, es necesario garantizar la máxima unidad de acción de todos los sindicatos siempre. Más si cabe en los tiempos que corren. Por eso un sindicato como el SAT tiene mucho que aportar a una movilización como ésta. Los dirigentes de CC.OO. y UGT deben garantizar esta unidad de acción en este sentido, haciendo en primer lugar un balance serio y equilibrado de la actual movilización, de sus fortalezas y de sus debilidades."
    http://www.facebook.com/profile.php?id=100001150491964

    ResponderEliminar