7 de agosto de 2012

Robar reinas y condesas al estilo Macorina, versión de Chavela Vargas

Marta G. Ruiz · Diagonal | La cantante de origen costarricense y nacionalidad mexicana, una de las principales figuras del género de la ranchera y pionera entre las intérpretes femeninas, falleció en Cuernavaca (México) el pasado 5 de agosto a los 93 años, a causa de una insuficiencia cardíaca. 

Sus creaciones sobre piezas como “Vámonos”, “Macorina”, “Ponme la mano aquí”,"El último trago", "Que te vaya bonito", “Noche de bohemia”, "La llorona", "Paloma negra", o “Volver, volver” son parte de un repertorio que trasciende el tiempo.



Atardece. Queda el silencio picante, el grito mudo de los músicos de México, las borracheras con guitarra, la vida aguardentosa, la cintura de una mujer en los brazos de una mujer bajo un jorongo rojo, la madrugada en llanto, los besos subversivos a altas horas de la noche pero, sobre todo, “la luna grande”. Doña Chavela, “si la luna está en vela es pa’ verla cantar” corean en homenaje Liliana Felipe y Jesusa Rodríguez, porque la Vargas se ha bebido hasta la vida.

Se anima la fiesta en Garibaldi en donde miles de personas se han reunido a velar en cuerpo presente a “la occisa”, como ella misma solía llamarse en una época. Los sonidos cruzan el Atlántico para crear una conexión emocional entre los 9 mil kilómetros que existen entre México y Madrid, un vínculo simbólico con la tierra de una. Detrás del eco murmurante de la lluvia, se escuchan todas las voces de Chavela en otros labios y su canción replica por todos lados. Coronas fúnebres de flores blancas esconden rostros jóvenes orgullosos, manos entrelazadas de mujeres enamoradas de mujeres, alguna le regala un paliacate rojo, decenas de besos al féretro, aliento a tequila entre el abismo profundo y el “volver, volver, volver”.

En su velorio este 6 de agosto de 2012, no se levanta la bandera mexicana en la que encontró patria sino la bandera LGTB, nación en la que la gente la reconoció como poeta. Repertorio de canciones en sexualidad sostenida y no oculta, una catrina en busca de una Iztaccihuatl y a ritmo de Lila Downs, Eugenia León y Tania Libertad se brinda por la mágica, radical y libre Chavela, atrevida a ser mujer para vestirse de hombre porque que también las mujeres pueden alburear, cantar “mariachi sin mariachis o, como ella, robar reinas y condesas al estilo Macorina.

07/08/2012


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