El Che cerca del intercambiador de Moncloa.
Frente a la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid
Dentro de la Plaza de Toros de Las Ventas en Madrid
Viendo una corrida de toros en Las Ventas, Madrid


Con un periodista en un hotel de Madrid
Siete años más tarde, el Che volvió a pasar por España, esta vez bajo una identidad falsa y con pasaporte uruguayo.
En 1959 el régimen franquista ni siquiera se asomaba a la apertura de los 70, pero permitió que el revolucionario más famoso del mundo, el icono moderno de la lucha contra el poder, el mito de la izquierda del siglo XX, el Che, se paseara por Madrid sin que ningún policía, los ”grises”, le tocara siquiera.
Ese año el guerrillero argentino pisó suelo español dos veces. Y de ambas quedó constancia gráfica.
La primera fue el 13 de junio, en una breve escala de camino a Egipto, sólo seis meses después de haber derrotado al dictador Fulgencio Batista en la Habana junto a Fidel Castro.
Por supuesto, no hubo ningún recibimiento oficial para quien sólo un año después sería ministro de industria de Cuba, aunque los servicios secretos del gobierno español no le perdieron de vista durante las horas que pasó en Madrid.
El régimen franquista, que ese mismo año recibiría al general Dwight Eisenhower -cuya administración colaboró durante algún tiempo con la dictadura de Batista para evitar el triunfo del Ejército Rebelde liderado por Castro y el Che-, había autorizado su escala en Madrid a condición de que no tuviera contactos con la oposición.
Vestido con el clásico uniforme del ejército cubano, tocado con la típica boina negra y con un enorme puro asomando entre sus barbas, así se paseaba el revolucionario por las calles de Madrid el 13 de junio de 1959, aunque seguramente muy pocos lo reconocieron.
Esa visita la aprovechó para conocer, además, una plaza de toros, la de Vistalegre, para pasear por la ciudad universitaria, por la Plaza de Oriente y el Palacio Real, y para conocer algunos barrios de la capital.
Ya en septiembre, a su vuelta de este viaje, con motivo de la Cumbre de Países no Alineados, el Che volvió a hacer escala en España y pernoctó en el hotel Suecia.
Esa segunda visita dejó la imagen inusual del líder guerrillero apostado en la barrera de las Ventas, tocado con su inseparable boina y rodeado de su séquito militar disfrutando de una corrida de toros.
En el tercero de los viajes fue Ramón Benítez y no Ernesto Guevara quien aterrizó en Barajas, pues en octubre de 1966 el revolucionario se escondía ya bajo una falsa identidad, y se había caracterizado con gafas y con el centro de la cabeza afeitado y desprovisto de pelo, según la fotocopia del falso pasaporte uruguayo que se encontró tras su muerte.
En él se distinguen claramente los sellos de entrada y salida del aeropuerto de Barajas y el nombre que continuó utilizando después en su actividad guerrillera en Bolivia para su gran proyecto de insurrección en toda América Latina.
Cuarenta y ocho años después de sus primeras visitas a España y cuatro décadas después que de fuera asesinado en Higueras (Bolivia), la figura del Che sigue viva en España.
Fuente: http://izquierdahispanica.wordpress.com/

La historia de la boina de Guevara es muy curiosa pues él, al principio no la quería. Durante toda la campaña de Sierra Maestra usó una gorra militar que le regaló Ciro Redondo y no se la quitó desde la muerte de este. Durante la Gran Marcha, en los últimos días de la guerra, hacia Camagüey la perdió y se sintió profundamente trastornado por ello.
ResponderEliminarLa CIA y el Gobierno de EEUU es verdad que ayudó a Batista y en gran cantidad, pero tamibén es cierto que financió al movimiento 26-J, aunque su ayuda fue económica y verdaderamente insignificante, pero mucho más importante que la que le dio la URSS que fue cero.
Guevara tenía pasión por los viajes, y eso ya lo demostró de joven. Tras el triunfo de la Revolución realizó una gira por todo el mundo, como embajador comercial para vender la zafra del 59. Pero en realidad la intención de Fidel fué alejarlo de la Cabaña, donde se estaban produciendo los juicios y fusilamientos de los colaboradores de Batista.
Posteriormente, también viajó mucho: EEUU, la India, España, Checoslovaquia, Egipto, Japón, Venezuela, Argentina (en secreto), Argelia, Congo...
Una correción el nombre de Ramón Benitez sólo lo usó para viajar al Congo, hizo escala en Madrid, con un pasaporte uruguayo y ya en el Congo se convirtió en el subcomandante Tato. En Bolivia usó otro nombre y psaporte.
Hola Harry.
ResponderEliminarInteresante aportación, no conocía el hecho de la gorra, ni lo que cuentas de la CIA.
Un saludo y espero volver a verte por NOTON 2.0
Es mas diver lo de Carrillo y su peluca jajaja Sugerencia: Pierre Kalfon, Che. Disfruté como un enano leyendolo. Ale carlitos a preparar lo de liverpool!
ResponderEliminarQue pasa tio.
ResponderEliminarHabrá que preparar una buena escapada!
Nos vemos.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarinteresantes fotografias.
ResponderEliminarTe escribod esde mi nuevo blog!
Espero que te guste.
Nos vemos
En el diario del Che que narra su viaje en motocicleta x sudamérica, cuenta q al llegar a Lima, fue invitado a su primera corrida de toro en la plaza de acho. El che luego de asistir la calíficó como ausente de arte y como tormentosa para el toro...al parecer fue indiferente a las corridas
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