26 de noviembre de 2013

Por la impunidad judicial con que actúan sus agresores // Periodista amenazado de muerte obligado a mantenerse en paradero desconocido

Durante más de 6 años viene sufriendo acoso a causa de su trabajo de investigación sobre corrupción institucional.

La justicia ha absuelto finalmente a uno de sus acosadores, pese a quedar demostrado que lo amenazaba a través de un teléfono de la Subdelegación del Gobierno.

Lleva más de cinco años esperando que juzguen al sicario que lo agredió en el 2008 y se le han negado las medidas cautelares de alejamiento que pidió contra él.

El periodista Tomas F. Ruiz publicó a lo largo del año 2003 y 2004 varias noticias en prensa local de Cuenca sobre la red de corrupción que afectaba al turismo de esta ciudad patrimonio de la Humanidad. Esta trama de corrupción comenzaba en el Ayuntamiento de Cuenca y alcanzaba la misma Dirección General de Turismo de Castilla-La Mancha en Toledo. A pesar de haber sido advertidos documentalmente de esta corrupción generalizada, ninguno de los organismos de inspección regional hizo nada al respecto. La nueva presidenta de CLM, Dolores Cospedal fue igualmente informada documentalmente de esta preocupante situación sin que haya tomado hasta la fecha ninguna medida correctora.

Absuelven a su primer agresor 

En febrero del 2005 Tomás F. Ruiz presentó la primera de sus denuncias, cuando fue atacado en la calle por el empresario turístico Guillermo de León Virtudes, al que el periodista citaba como corrupto en sus informaciones. En su denuncia, Tomás F. Ruiz demostró que su agresor lo estaba esperando a las puertas de su domicilio y que lo atacó mientras le repetía “te hemos dicho que te estés calladito”. Cuando el periodista logró zafarse de su atacante y huir, entró en la recepción de un céntrico hotel de Cuenca, frente al cual se había producido el ataque, y donde fue atendido por los recepcionistas. En el juicio que se derivó de dicha agresión no se tuvo en cuenta la declaración de los testigos de los hechos (los recepcionistas del hotel que asistieron a Tomas F. Ruiz y que requirieron la presencia de la policía). Tampoco se valoró el hecho de que el ataque se hubiera producido a escasos metros del domicilio del periodista, ni el informe policial aportado por Tomas F. Ruiz en el que se recogía la presencia del vehículo del agresor aparcado frente a la entrada de su casa. Aunque ambos hechos demostraban que el atacante lo estaba esperando y que fue un ataque premeditado, los hechos fueron valorados como un encuentro fortuito. 

El forense del juzgado de Cuenca accedió a las órdenes superiores de que emitiera un nuevo informe médico en el que las lesiones de Tomas F. Ruiz se redujeran de dos meses a tan sólo tres días de inhabilitación. A causa de los rasguños que Guillermo de León Virtudes presentaba, como consecuencia del forcejeo que mantuvo mientras el periodista intentaba huir de su ataque, Tomas F. Ruiz fue condenado a indemnizar a su agresor. 

Todos los recursos que Tomas F. Ruiz presentó por las numerosas irregularidades detectadas en el procedimiento fueron rechazados.

Amenazas de muerte

En diciembre del año 2006, Tomas F. Ruiz comenzó a recibir llamadas telefónicas donde le amenazaban de muerte si seguía investigando la corrupción institucional en la que se encontraban implicados varios cargos administrativos de Cuenca. Entre otros, en sus informaciones figuraban como funcionarios corruptos el secretario provincial de Turismo de Cuenca, Carlos Villar, su inmediato superior, el delegado de Turismo Raul Añover, así como el delegado provincial de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en Cuenca, Angel Valiente Poyatos.

Tomas F. Ruiz citaba al entonces alcalde de Cuenca José Manuel Martínez Cenzano (ex presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha y ex Defensor del Pueblo) así como al ex senador por el PSOE Pedro Bustos Amores, delegado de Turismo en Cuenca, como implicados directos en la corrupción detectada en el sector turístico

Tomas F. Ruiz aportó pruebas del trato de favor que dos empresas de turismo conquenses recibían por parte de la Administración (CUSETUR y TURALIA), dándose incluso la circunstancia de que los encargados administrativos de velar por su cumplimiento, permitían a estas empresas que infringieran sistemáticamente la ley de Turismo. 

En febrero del año 2007, Tomas F. Ruiz continuaba recibiendo amenazas de muerte, en esta ocasión desde un número telefónico que quedó recogido en su teléfono móvil y que fue constatado por los agentes de la policía nacional cuando presentó su denuncia. Este número de teléfono correspondía a la Subdelegación de Gobierno de Cuenca.

En julio de 2008, ante la reiteración de las amenazas de muerte, la nula actuación judicial al respecto y el significativo hecho de que algunas de estas amenazas proviniesen de una dependencia del ministerio del Interior, Tomás F. Ruiz consideró que su vida podía estar en peligro y se vio obligado a abandonar la ciudad de Cuenca, instalándose en Madrid, desde donde prosiguió con su trabajo periodístico de investigación sobre corrupción institucional.

Complicidad de la Administración 

Durante octubre y noviembre de este mismo año, Tomas F. Ruiz se trasladó esporádicamente a Cuenca y consiguió pruebas documentales -en forma de videos y fotografías- de cómo las dos empresas implicadas en la red de corrupción estafaban a los turistas, proporcionándoles guías turísticos sin acreditación oficial y que llegaban a provocar la indignación de los propios clientes, tal y como recogen las cartas de protestas publicadas en la prensa local de Cuenca. 

Tomas F. Ruiz hizo resaltar el hecho de que el secretario de Turismo de esta ciudad, Carlos Villar, hubiera desarrollado una insistente labor de persecución de todos los guías turísticos que operaban en la ciudad sin acreditación oficial, a excepción de los que pertenecían a las empresas protegidas, CUSETUR y TURALIA (uno de cuyos titulares era el mismo empresario que atacó al periodista a las puertas de su domicilio, Guillermo De León Virtudes).

A principios de noviembre del 2008, Tomas F. Ruiz envió todas estas pruebas de trato de favor e infracción sistemática de la ley de Turismo a la Inspección de Turismo de Castilla-La Mancha, desde donde le respondieron que iniciarían inmediatamente actuaciones correctoras. 

El 28 de este mismo mes, Tomas F. Ruiz fue atacado por un individuo a las puertas del Parador Nacional de Cuenca, mientras grababa la estafa que se cometía contra un grupo de turistas japoneses. El objetivo del sicario era destruir la cámara del periodista y coaccionarle para que a partir de entonces mantuviera “la boca cerrada” y abandonara su investigación sobre corrupción institucional. Los policías nacionales que acudieron al lugar de los hechos, a pesar de que Tomás F. Ruiz les mostró su carné oficial de periodista, se negaron a detener su agresor. También se negaron a mostrar al periodista sus números de placa cuando éste los requirió a que lo hicieran. 

Cinco años después de este atentado, el autor de esta agresión, perfectamente identificado y localizado, sigue sin ser juzgado.

“Estamos protegidos por el juez”

Ante el evidente peligro que corría su vida, Tomas F. Ruiz se traslada a vivir a Madrid, donde a principios de 2011 se encontró merodeando por los alrededores de su domicilio al mismo sicario que le había agredido en Cuenca. 

El periodista presentó denuncia en la comisaría de Retiro de Madrid, donde los policías que le atendieron le informaron que no podían hacer nada al respecto, al no existir ninguna medida cautelar contra su agresor que le obligara a mantenerse alejado. 

En las nuevas amenazas telefónicas que comenzó a recibir desde este momento, sus acosadores le informaban de que conocían su paradero en Madrid y que se abstuviera de seguir adelante con sus denuncias o las consecuencias serán mucho peores que las sufridas hasta ese momento. 

En diciembre de 2011, y dado que el periodista no contestaba a las llamadas con remitente anónimo que recibía, le enviaron un mensaje de texto en el que sus acosadores le advertían que si continua adelante con su labor periodística y sus denuncias, le matarían. 

En este mensaje, se jactaban igualmente de estar protegidos por el juez. El periodista presentó nueva denuncia en Madrid, donde los agentes de policía nacional recogieron en el atestado el texto del mensaje recibido: “si sigues adelante te matamos… ¡No ves que nos protege el juez! ”. 

El 30 de noviembre del 2012, el magistrado Gonzalo Criado del Rey Tremps, titular del juzgado nº 1 de Cuenca, absolvió al autor de las amenazas de muerte Fco. Javier de Leon Cuesta, un funcionario de la Subdelegación de Gobierno de Cuenca que es familiar consanguíneo del primer agresor del periodista

Todos los documentos oficiales sobre este caso, así como las pruebas de corrupción administrativa o cualquier otra informacion, pueden solicitarse al e mail fruiztom@gmail.com

2 comentarios:

  1. Hola, con permiso copio la entrada para intentar darle un poco más de difusión.

    Gracias de antemano y Salud!

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  2. Para eso está publicado

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