9 de marzo de 2012

Educación Holística: una Educación para la Vida

El entorno educacional está repleto de cuestiones ineludibles para el debate a fin de promover cambios. Los sistemas educativos - en su ámbito legislativo, la economía de las familias, la sociedad afectada por la prisa e interminables tensiones sociales y personales -, convergen en un cuadro donde ya no se sabe de quién es la responsabilidad de la educación, ni para que se debe educar. 


Las familias trasladan obligaciones a la escuela, ésta al sistema y éste por su parte se desentiende e invierte muy poco.





En este monótono contexto hay una cuestión que pasan por alto tanto el sistema, como la mayoría de la población: 'la vida'; educar para la vida, para propiciar seres humanos felices, personas capaces de una vida plena de sentido. Es tiempo y hora de educar teniendo en cuenta el compromiso con el planeta y con nosotros mismos, en cuanto seres vivos que dependemos de un entorno complejo y también vivo. Una educación para el siglo XXI debe educar para la flexibilidad, enseñar para quienes tienen la responsabilidad (los niños que serán adultos) de construir nuevos camino que rompan lo que ya no sirve. 


Antes que enseñar cualquier conocimiento, la prioridad es fomentar personas capaces de tomar decisiones, de ser autónomas, de reinventarse y descubrir nuevas formas de sostenibilidad – para que continúe la vida –. Quizás sea momento de recuperar tradiciones, de entender que el respeto a la naturaleza es condición innegociable, y no hay mayor urgencia que preservar los recursos y recuperar – en la medida en que sea posible – lo malgastado.

Llevamos largo tiempo perdidos en debates indiferentes al planteamiento básico de la vida en lo referido a la educación. En la escuela, los contenidos - en su mayoría obsoletos - son los protagonistas, no la calidad humana de la comunidad educativa. Evaluamos lo invaluable y dejamos pasar lo esencial. ¿Qué personas estamos formando? Empezando por nosotros, los propios educadores, ¿en torno a qué principios nos hemos formado? Si pensamos en la escuela, en nuestra infancia, en lo que vivimos; lo que recordamos son aprendizajes significativos, que están relacionados con la afectividad, con lecciones de Vida. Lo que menos recordamos son los contenidos estudiados.

A partir de aquí se vislumbran las deficiencias de un sistema educativo basado únicamente en la acumulación de conocimientos, la separación entra los diferentes ámbitos de la vida y la transmisión de valores ligados a la – insostenible – sociedad de consumo. Ante este panorama es urgente una reestructuración del modelo educacional. Ya no cabe una educación que no sea interdisciplinar, intercultural, inclusiva, diversa, eco-pedagógica – planetaria –, biocéntrica, holística.

En la educación interdisciplinar, intercultural, inclusiva y para la diversidad somos iguales en la diferencia y todos podemos avanzar juntos. En la Eco-pedagogía se plantea una educación planetaria activa y efectiva, con avanzada conciencia ecológica, inculcando en el niño o la niña, desde muy temprano, la noción de que su vida es dependiente e interactiva del resto de vida que le rodea. La Educación Biocéntrica, tiene como centro la vida. Y por su parte, la Educación Holística promueve el crecimiento integral del Ser e incluye las demás pedagogías citadas como base metodológica para alcanzar la amplitud deseada en la educación.

Víctimas del estilo de vida actual y por todas las cuestiones educativas que hemos planteado, hay gran cantidad de niños y niñas diagnosticados con 'déficit de atención y hiperactividad'. En una educación holística, los niños y niñas aprenden a integrar movimiento, concentración y descanso, lo que les proporciona relajación, autoestima y motivación; factores básicos para no desarrollar déficits o mejorarlos cuando los haya. Además, aprenden a comprender su cuerpo, a estar cómodos con él; aspecto fundamental también para los adolescentes y jóvenes. La educación holística enseña a estar conectados con el presente, con el momento 'aquí – ahora'.

Para conquistar una educación holística no es necesario hacer grandes revoluciones externas, sino abrirse, desde el interior a una nueva perspectiva educacional, a partir de un reaprendizaje de los aspectos vitales. Es una invitación para madres y padres, profesionales de la educación, salud y toda la sociedad en general, a acercarse a una perspectiva más amplia de la educación, conocerla, promoverla...

En la actualidad, el movimiento hacía la educación holística se desarrolla en instituciones educativas, en asociaciones, centros de educación alternativa, escuelas libres, colegios comunes a través de los maestros que ya se han animado a adentrarse en una educación más consciente e integradora. En este contexto, integrar significa reunir acciones positivas que ya existen en la educación tradicional para hacerlas más efectiva. Bajo este formato educacional, lo que se pretende es trabajar con los diferentes tipos de inteligencia del niño, niña o jóvenes de hoy. Se exploran otras formas de aprendizaje como la lateralidad de los hemisferios y la creatividad, la memoria celular y el cerebro en movimiento por todo el cuerpo, etc. Además, cuenta con las herramientas 'bio-inteligentes' a modo de aliadas en el proceso educativo, tanto para padres como profesores. “Las herramientas bio-inteligentes son prácticas pedagógico-terapéuticas de desarrollo integral; son alternativas, complementarias, naturales, flexibles, incluyentes e involucran al propio alumno, alumna o paciente. Se pueden utilizar tanto en la educación, en la escuela, en el hogar, como en la salud”1. Las más conocidas son: mandalas, arte-enseñanza, expresión corporal, danzas circulares, relajación, visualización, cuentos, masajes, musicoterapia, canto, educación con movimiento, cocina, tejer, contacto con la naturaleza, meditación, yoga, artes marciales, biohuerto, aromaterapia o terapia floral. Se trabaja en conformidad con la 'carta a la tierra', desarrollada por la UNESCO, estableciendo valores y principios para un futuro sostenible2.

En definitiva, la Educación Holística prioriza la afectividad, la idea de comunidad, de grupo, el cuidado personal que incluye el cuidado del otro: si aprendo a cuidarme, también cuido al otro; si siento amor por mi mismo, aceptándome como parte intrínseca del planeta, no maltrato el planeta, ni al otro, porque lo reconozco como igual, como parte de un todo. Estas son las bases para una educación holística, atenta y respetuosa hacía la vida plena de sentido.


09/03/2012 ·  Aline Reis · NOTON. Texto Publicado en la Revista NOTON Nº6
*Aline Reis es pedagoga e investigadora social en Medio Ambiente y Educación. Lleva a cabo proyectos de eco-pedagoía y educación holística. Realiza consultas para familias y profesionales de la educación. alineducacion@gmail.com

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NOTAS
[1] 2010. Paymal, Noemi. Pedagoogía 3000. Guía práctica para docentes, padres y uno mismo. Niño, niña, joven del Tercer Milenio ¡Esta pedagoogía es para ti! Cuarta Edición. España.


[2] La Carta de la Tierra es una declaración de los pueblos sobre la interdependencia global y la responsabilidad universal que expone los principios fundamentales para la creación de un mundo justo, sostenible y pacífico. En ella se identifican los retos críticos y las soluciones a los que se enfrenta la humanidad en el Siglo XXI. Sus principios están diseñados para servir como “fundamento común por el que se deberá guiar y evaluar la conducta de las personas, organizaciones, empresas, gobiernos e instituciones transnacionales”. El proyecto de la Carta de la Tierra comenzó como una iniciativa de las Naciones Unidas, pero se desarrolló y finalizó como una iniciativa de la sociedad civil. En el año 2000 se concluyó el documento y la Comisión de la Carta de la Tierra, una entidad internacional independiente, lo dio a conocer públicamente como una carta de los pueblos. (La iniciativa de la Carta de la Tierra – España)

1 comentario:

  1. Anónimo30/1/13 4:45

    Hola, deberian impartir este tipo de conocimientos en la escuelas, incluso desde las primarias,asi los ninos serias mas avanzados, les ayudaria en sus adolescencias a no preocuparse por cosas superficiales y a darle importancia a cosas que no la merecen, el mundo estaria en paz, seriamos mas civilizados, pero el gobierno eso lo sabe muy bien y no quiere que la muchedumbre le quite el trono, pero al gobierno lo controla otra organizacion mas grande, y a esa organizacion una fuerza oscura, en fin ojala esto sea posible poco a poco. Saludos y Paz.

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