8 de diciembre de 2010

Los socios de Wikileaks en París critican el nuevo rumbo

Owni cree que los cables deberían haberse hecho públicos para todo el mundo
Andrés Pérez. Publico.es

Owni.fr, web editada por la empresa parisina de periodismo electrónico 22marsSAS, es la socia francesa de Wikileaks, y en su día fue solicitada por Julian Assange para diseñar la plataforma informática de búsqueda y explotación de los documentos sobre Irak que se publicaron en octubre.

La oficina de Owni, la empresa de periodismo electrónico, en París
Ahora que Assange ha optado por la alianza con cinco grandes medios, esa misma redacción de periodistas e informáticos jóvenes expresa su escepticismo, y critica que se haya ofrecido esa mina de información a gente que "sólo busca titulares gruesos, que restan credibilidad a la información".

Ocurrió en junio pasado. Owni, como todo el mundo periodístico y especialmente el más puntero, se interesaba por los documentos internos revelados por Wikileaks a propósito de Afganistán en julio. Como todo el mundo, pudo disponer de ellos y rebotarlos, en nombre del internet libre y del derecho a la circulación horizontal de información en Copyleft. Pero esta empresa de "data-periodismo digital libre", perteneciente al bullicioso mundo del software libre parisino, fue más lejos. Sus desarrolladores crearon una plataforma especial que permitía buscar y rebuscar muy afinadamente en los documentos, y no sólo consultarlos. En septiembre Assange descubrió la plataforma que se había creado para la documentación de Afganistán y solicitó los servicios de Owni para la entrega de los papeles sobre Irak.

Para esta redacción, lo ocurrido ahora con los últimos documentos, los telegramas diplomáticos sujetos a un pacto con los grandes medios dominantes, son de alguna forma el principio del fin de la fórmula colaborativa que fue el inicio de la revolución Wikileaks.

"Se trata de un periodismo que sólo intenta hacer grandes titulares, cosa que reduce la credibilidad de las revelaciones, porque lo que aportan estos documentos son enfoques nuevos y detalles concretos de operaciones. Es un error intentar funcionar en plan scoop en sentido clásico", explica el data-periodista y jefe de la organización francesa Nicolas Kayser-Bril a este diario.

"Criticamos que haya medios que pretendan sacar 250.000 scoops con su respectivo gran titular. Nosotros creemos que hay más bien 250.000 ángulos de información. De hecho, hemos constatado que mucho internauta y bloguero especializado comprende mejor que los grandes nombres del periodismo", explica.

Nueva orientación
"Un bloguero especializado en cuestiones militares se ha comido 10.000 documentos sobre Afganistán para demostrar luego, en una cronología minuto a minuto, en qué y cómo mintió el estado mayor acerca de la operación en que murieron diez soldados franceses, en agosto de 2008" explica.
"El año pasado, Wikileaks decía que quería ser de alguna forma la nueva agencia de prensa del pueblo'. Con la nueva orientación, tiene uno derecho a interrogarse sobre eso", concluye.

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