1 de noviembre de 2010

“… Y ahora las trabajadoras del sexo”


¿La dignidad entendida desde el catolicismo o desde la Constitución?
Rosa Vroom
El colectivo Hetaira ha finalizado hoy las Jornadas “…Y ahora las trabajadoras del sexo. Derechos, libertad, profesionalidad, persecución de la trata,…” encaminadas a reivindicar el pleno reconocimiento de los derechos de las trabajadoras del sexo. Y es que para este colectivo “El Gobierno, las administraciones y la sociedad deben tener en cuenta sus reivindicaciones: una sociedad democrática no puede seguir excluyendo a un grupo, ni negar el respeto a la igualdad y a la libertad de las personas adultas que ofrecen o demandan servicios sexuales”. 
Desde este colectivo, las trabajadoras sexuales, sujetas a derechos políticos, civiles, económicos y culturales, llevan luchando por su reconocimiento desde 1995, mediante la organización de actos de concienciación y protesta de esta índole. No obstante, aún no han conseguido ni el espacio ni el tratamiento informativo adecuado en la agenda mediática. Y es que parece que la sociedad todavía no está preparada para el reconocimiento legal de la prostitución.

El historiador Jean Luis Guereña, autor del libro “La prostitución en la España Contemporánea” (Marcial Pons, 2003) afirma que “esencialmente a partir de la democracia, España conoce una situación de tolerancia pasiva a la prostitución” y que podemos hablar de una cultura de la prostitución o al menos de su banalización e integración en las prácticas sociales de los varones”. Pero sigue habiendo, una resistencia activa por no reconocer el trabajo del sexo: el derecho a trabajar, el participar económicamente en el Estado, y recibir impuestos y pensión.

Asunto muy diferente, pero que también viene a concernir a las políticas estatales, es la trata sexual. El informe “Trata de personas hacia Europa con fines de explotación sexualde la ONU que analiza, través de la detenciones policiales, la procedencia de las víctimas, las técnicas de los traficantes y la demanda y/ oferta de este mercado, arroja las siguientes escalofriantes cifras: el número anual de nuevas víctimas es aproximadamente de 70.000 y el número de víctimas en total se sitúa alrededor de 140.000. A los Estados les queda mucha materia que repasar.

Pero lejos de generar una discusión moral-catolicista, o debatir sobre la validez del artículo 59 bis de Ley Orgánica 4/2000, dos derechos fundamentales principalmente quedan supeditadas a las decisiones políticas españolas: El Derecho a la Vida y el Derecho al Trabajo.

4 comentarios:

  1. Hola a todos!!

    A mi entender, este es un tema mucho más complejo de lo que pueda desprenderse de la lectura de este artículo.

    Hace tiempo, leí otro artículo que a continuación os dejo, que me parecio interesnte de cara a establecer un punto de partida sobre este asunto:

    La Prostitución no es "Trabajo Comercial del Sexo"

    Mujer y trabajo

    Publicado el 27.03.2005

    Aquellos quienes quieren que la prostitución sea reconocida como "Trabajado Comercial del Sexo" argumentan que cuando la prostitución es destigmatizada y regulada, más "profesional" la prostituta llega a ser y más "dignidad" tendrá para ella y su "trabajo". Profesionalizar la prostitución no dignifica ni mejora la situación de la mujer en la prostitución. Simplemente dignifica y profesionaliza la industria del sexo y a los hombres que pagan los cuerpos de las mujeres y niños en la prostitución. Se les da a ellos más dignidad y credibilidad profesional de lo que ellos han podido obtener en cualquier otro lado y, esta vez, ¡ en el nombre de los derechos de las mujeres!.

    En lo que deberíamos esforzarnos para dignificar es la voluntad de las mujeres en la prostitución para sobrevivir, y la elección de vida sobre la desesperación, y de sus valientes esfuerzos para crear vidas dignas y sostenibles y trabajar fuera de la prostitución. Lo que nunca queremos dignificar es a una industria que demanda que las mujeres y niños vendan sus cuerpos para sobrevivir y de esa manera se le llama "trabajo comercial del sexo".

    La prostitución es una práctica que viola la dignidad humana y la integridad garantizada a todas las personas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Esta Declaración proclama que todos los seres humanos han nacido libres e iguales en dignidad y derechos. Cualquier forma de explotación sexual, incluyendo a la prostitución, revoca esta dignidad humana.

    WHISPER, la organización de mujeres que han sobrevivido a la prostitución y quienes están comprometidas en terminar con esta forma de violencia en contra de las mujeres, encontraron dificultades para identificar habilidades de trabajo obtenidas en la prostitución las cuales podrán hacer que la carrera de cualquier persona avance. Encontraron que las "habilidades" de la prostitución son: ejecutar actos sexuales, fingir disfrute sexual, aguantar cualquier manera de violación corporal y permitir que su cuerpo sea usado de cualquier forma imaginable por otra persona. ¿A qué niña alentaríamos a desarrollar esas "habilidades?".

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  2. (sigue)

    Además, algunas de las "habilidades" que las mujeres prostitutas deben "cultivar" –ejecutar actos sexuales que hieren y dañan, soportando toda clase de violaciones corporales, y permitiendo que el cuerpo de una sea usado en demanda de los clientes- son definidos en otra parte en el Informe de Relator Especial como acoso sexual y abuso sexual en los lugares de trabajo. Lo que las prostitutas deben soportar en sus "lugares de trabajo" es el comportamiento del "empleador" que es "indeseable e insultante, una atención sexual no bienvenida, indecencia, violencia y conducta que son ofensivas y amenazadoras". Como el Informe del Relator Especial cuenta, las cortes han incluido que "el acoso sexual es discriminación al sexo y que el acoso demostrado puede hacer que un empleador sea responsable por los daños. Lo que entonces sucede a las mujeres que se prostituyen cuyo "trabajo" exactamente –si lo definimos como "trabajo comercial del sexo"- constituye lo que en ningún otro "lugar de trabajo". ¿Sería definido como acoso sexual y abuso?.

    A la inversa, ¿cuáles son las consecuencias para las mujeres trabajadoras como un grupo en el lugar de trabajo si la prostitución de cualquier mujer no es reconocida como acoso sexual y abuso?

    En un nivel económico internacional, nombrar y aceptar a la prostitución como "trabajo comercial del sexo" fomenta las metas de algunos gobiernos, bancos internacionales, agencias monetarias y organizaciones laborales cuyos planes de desarrollo incorporan a la prostitución y el trafico de mujeres dentro de sus economías globales. Si el ingreso ganado por las mujeres en la prostitución pudiera ser incluido en los sistemas de cuentas nacionales (como algunos países y organizaciones lo están proponiendo), los gobiernos son aliviados de la responsabilidad de expandir oportunidades económicas a las mujeres, pedidos en el pasado y presente, por las Conferencias de las Naciones Unidas. Si las mujeres en la prostitución pudieran ser contadas como trabajadoras en los mismos sistemas nacionales de contabilidad, los gobiernos serían menos responsables para crear empleos sostenibles, dignos y disponibles para la mujer.

    Aceptar a la prostitución como trabajo sexual e introducirlo dentro de las economías globales, no es lo que las resoluciones de las Estrategias Para el Futuro de Avance de las Mujeres de Nairobi quería decir cuando hizo el llamado para la integración de las mujeres en el desarrollo. Reconocer la prostitución como un trabajo del sexo burla aquellas metas internacionales que establecen objetivos específicos para incrementar la participación de la mujer en posiciones profesionales y económicas de sus países. Adoptar a la prostitución como un trabajo del sexo e integrarla dentro de las economías globales es una degradación de todos los directivos de las Naciones Unidas llamando para el avance de las mujeres.

    Algunos dirán que la gran parte de la labor es alienarse y que la prostitución es simplemente otra forma de trabajo alienado. La prostitución no es un trabajo tan alienado como lo es la intimidad alienada en la cual las mujeres deben separarse ellas mismas desde sus propias mentes y cuerpos para la ejecución del sexo en la prostitución. Aceptar a la prostitución como un trabajo sexual ignora la violencia y la degradación experimentada por la mayoría de las mujeres y niños en la prostitución. Esto es exactamente lo que la industria del sexo quiere. Proteger sus propios derechos para emplear mujeres en un "trabajo" peligroso, degradante y violento.

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  3. (sigue)

    Muchas mujeres en la prostitución, como también muchas mujeres quienes son sobrevivientes de la prostitución, rechazan la etiqueta de "trabajo comercial del sexo" no se ven a sí mismas como "trabajadoras comerciales del sexo". Es quedarse corto decir que ese lenguaje de "trabajadora del sexo" no representa sus experiencias de ser comprada y vendida en la prostitución.

    En un término más honesto que centra la atención en la explotación sexual de la prostitución, y el hecho de que muchas mujeres en la prostitución no eligen estar allí, es las "mujeres en la prostitución" o "mujeres prostituidas".

    No podemos permitir que el intercambio de dinero en la prostitución se transforme en lo que realmente es el acoso sexual, abuso sexual y violencia sexual en un "trabajo" conocido como "trabajo comercial del sexo" el cual será hecho por mujeres que tienen desventajas raciales y económicas en los tal llamado primer y tercer mundo, y mujeres y niños que son víctimas del abuso sexual en la infancia.

    La Coalición contra el Trafico de Mujeres es un organismo no-gubernamental [ONG] de índole feminista que fomenta los derechos humanos de la mujer. Trabaja a nivel internacional para luchar contra la explotación sexual en todas sus manifestaciones, sobretodo contra la prostitución y el trafico de mujeres. La Coalición se compone de redes regionales y de grupos e individuos afiliados. Actúa como una organización paraguas para coordinar y poner en marcha directivas de las coaliciones y redes regionales en la lucha contra la explotación sexual y la promoción de los derechos humanos de la mujer.


    Un saludo...

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  4. Efectivamente Kini, un tema complicado. Pero meter todo en el mismo saco no ayuda. En el texto que nos comentas se mezcla personas adultas con menores, hace varias veces referencia a los niños, lo cual es repugnante desde todo punto de vista. El colectivo Hetaria, que es el colectivo que reivindica la regulación de la prostitución, diferencia muy claramente.

    Hetaria habla de prostitución legalizada para personas adultas y libres de coacción. El limbo actual permite que el mercado esté monopolizado por mafias. Ahora mismo la prostitución no es ilegal, no legal, no está regulada. Si se regula y se permite para personas adultas y no coaccionadas, se crea un marco para perseguir de manera eficaz la trata de blanca y a los proxenetas. A continuación te dejo un vídeo del CNN+ con un debate entre partidarios de las dos posturas.

    Un saludo.

    http://www.youtube.com/watch?v=YVaC1XJTWQ0

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