
Tras el incidente acontecido a última hora de la tarde de ayer en Lazkao, aparecieron en las fachadas de diversos edificios de la localidad carteles en los que se le acusa de "agresor fascista", reclaman ocho años de cárcel para él y llaman a una concentración en su contra esta tarde en el pueblo.
En estos momentos todo Lazkao está plagado de carteles que dicen lo siguiente: "No a las agresiones fascistas. ¡Democracia Ya!". Como se puede observar es un ejemplo más del poder y la presión que el entorno habertzale ejerce contra la población en muchas localidades de Euskalerria.
Comprendiendo y solidarizándose con Emilio Gutiérrez se entiende perfectamente su acción, el problema es que este tipo de reacciones solo sirven para que el entorno abertzale, en un maquiavélico giro, asuma con gran cinismo el papel de víctima y no el de verdugo que es el que le corresponde por derecho propio. Proceso de victimización y de presentare como mártires al que desgraciadamente ya estamos acostumbrados.



